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La sentencia de la Audiencia de Sevilla absuelve a los agentes de otro delito de cohecho que les imputó el fiscal, por quedarse con un billete de 500 euros que entregó uno de los detenidos para pagar una supuesta multa, porque tal apropiación, en el contexto en el que se produjo, habría sido un robo, figura de la que no fueron acusados.

Según la sentencia, los dos guardias civiles A.R.E y A.J.P.M. patrullaban con su coche oficial el 4 de octubre de 2004 por la autovía A-IV cuando fueron adelantados por un coche en el que viajaban dos jóvenes que regresaban de su trabajo.

Tras adelantar al coche oficial, "que no les dio el alto con señales acústicas ni luminosas" según la sentencia, los jóvenes se detuvieron en un área de servicio de La Campana (Sevilla).

Los guardias civiles se detuvieron a su lado y les ordenaron bajar y a "sacarse lo que llevaban en los huevos, por las buenas o por las malas", tras lo cual los jóvenes dejaron sus pertenencias sobre el capó.

Le desnudaron y pidieron 350 euros

Los agentes obligaron a F.A.M. a introducirse en la parte posterior de su coche y desnudarse por completo, situación en la que le mantuvieron diez minutos.

Los jóvenes preguntaron si se trataba de una multa de tráfico y se ofrecieron a pagarla, por lo que los agentes consultaron una tabla de tarifas que llevaban en su patrullero y respondieron que debían pagar 350 euros, continúa la sentencia.

El detenido F.J.N.C. sólo llevaba billetes de 500 euros de su empresa, por lo que decidió entregar uno, con el que los guardias civiles se quedaron sin devolverle cambio ni "ningún documento que justificase el pago de la denuncia".

En el juicio, los dos guardias negaron haber estado aquel día en la vía de servicio donde ocurrieron los hechos, pero la sentencia destaca que los denunciantes describieron con todo detalle el coche oficial y la mampara "que solo es perceptible si se ha visto su interior", además de "identificar tres lugares que para ellos eran, con anterioridad, extraños".