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Si estos días está pensando acudir al dentista, lo va a tener complicado a la hora elegir, ya que tenemos demasiados. En España tenemos dos dentistas por casi 4.000 habitantes, cuando la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda que la cifra ideal sea un odontólogo por cada 3.000 ciudadanos, es decir, tenemos más odontólogos por número de habitantes de lo que sería recomendable, por lo que la oferta se amplia y también el riesgo de sufrir mala praxis.

Este superávit de profesionales se produce por la entrada en el mercado de "empresas privadas, que atienden a los intereses del empresario, en perjuicio del paciente", asegura el Catedrático y Presidente del Consejo General del Colegio de Odontólogos, Alfonso Villa.

Esta situación, hace que el oficio del dentista se convierta en una empresa más interesada en ganar dinero que en la salud bucal de sus pacientes. "No dan las prestaciones según lo que quiere el dentista, sino lo que beneficia a la empresa, esto supone un peligro para los ciudadanos", asegura Villa.

A más plazas, mayor problema

Pero el problema tiene una difícil solución ya que se genera, en parte, desde la universidad. Los centros privados ofertan más plazas de odontología en las universidades de las que la población necesita, teniendo en cuenta el número de habitantes y eso hace que se produzca un exceso de profesionales y la competencia entre ellos sea mucho mayor.

A pesar de que tenemos dónde elegir, los españoles somos los europeos que menos visitamos a nuestro odontólogo, apenas un 36% acude una vez al año al dentista, según  un estudio de la Unión Europea. Si a esto sumamos que nos "cepillamos los dientes menos de lo necesario", uno de cada tres españoles se lava los dientes tan sólo una vez al día, el resultado es que nuestra salud bucal deja mucho que desear.