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El presidente francés Nicolas Sarkozy urgió a China el martes a mostrar responsabilidad sobre la agitación en el Tíbet pero se negó a descartar un posible boicot a los Juegos Olímpicos de Pekín.
"No cierro la puerta a ninguna opción, pero creo que es más prudente reservar mis respuestas al desarrollo concreto de la situación", dijo Sarkozy, cuando se le preguntó sobre un posible boicot.

"Todas las opciones están abiertas pero apelo al sentido de la responsabilidad de las autoridades chinas", dijo.
Como otros gobiernos occidentales, Francia ha rechazado hasta ahora la idea de boicotear los Juegos pero el ministro de Exteriores Bernard Kouchner pidió el final de la "represión" de China a las protestas en la región.