Compartir

Las especialidades 'kosher', elaboradas según las estrictas normas higiénicas y alimenticias del judaísmo en una pastelería del barrio judío de la capital italiana, hacen las delicias de Benedicto XVI, que consume sus galletas, pastas y otros productos como la 'pizza judía'.

Los dulces son de la famosa pastelería de Vilma Limentani, en el 'ghetto', como se llama en Roma el barrio judío, que tiene una lista de clientes famosos como el ministro de Asuntos Exteriores, Massimo D'Alema, y el político y empresario Silvio Berlusconi, según el diario digital de información vaticana 'Petrus'.

Giacomo Perugia, uno de los médicos del Papa y cliente habitual del establecimiento, llevó un día algunos dulces al Pontífice, a quien gustaron tanto que envió a los responsables su felicitación, señala Limentani en una entrevista con 'Petrus'.

'Pizza judía' y galletas 

Desde entonces, cada vez que el doctor Perugia visita al Obispo de Roma pasa primero por la pastelería y le lleva la 'pizza judía', que es un tronco dulce a base de piñones, fruta escarchada y pasas, y sobre todo, pastas de almendras y canela, las preferidas del Santo Padre.

A juicio de la propietaria, no hay contradicción en el hecho de que el Papa tome productos elaborados según la tradición y las normas judías.
"Tenemos el máximo respeto por Benedicto XVI", señaló Limentani, quien explicó que en la pastelería tienen empleados católicos y se declaró "realmente contenta" de que consuma sus especialidades.
Limentani destacó que estos productos están adaptados a la alimentación de Benedicto XVI, que el mes que viene cumplirá 81 años, ya que las leyes judías prohíben el uso de grasas animales saturadas.
"Se trata de dulces tal vez un poco calóricos, pero que no hacen daño a la salud y no aumentan el colesterol", afirmó la responsable del local.