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Los manifestantes protestaban por la muerte de al menos 19
personas
en los disturbios registrados el pasado día 14 en Lhasa y
fueron arrestados de forma pacífica, según fuentes policiales citadas por EFE.

Sin embargo, activistas tibetanos han desmentido la versión
policial y han denunciado que la Policía nepalí utilizó palos de bambú
para reprimir la protesta y que varias personas resultaron heridas,
entre ellas monjes budistas.

Más detenciones

Nepal es un país que controla de forma estricta las actividades
y manifestaciones en contra del Gobierno de Pekín dentro de su
territorio. La Policía nepalí arrestó el lunes a 125 personas, la mayoría de
ellas en los alrededores de las oficinas de la ONU en Katmandú.

Desde el pasado 10 de marzo, monjes budistas secundados por la
población civil han protagonizado protestas en el Tíbet para
recordar el aniversario de la fracasada rebelión tibetana contra el
mandato chino en 1959, que causó la huida al exilio del Dalai Lama.

Las manifestaciones desembocaron en la ciudad de Lhasa en unos
disturbios que costaron la vida a 19 personas, según la versión
oficial de China, aunque el Gobierno tibetano en el exilio en la
India cifra el número de víctimas en la ciudad en al menos 80
muertos.