Compartir

Con el de Vicálvaro, son tres los parricidios registrados en los
últimos dos meses en España. El pasado 10 de febrero, un joven de 25
años murió en Valdezores (Toledo), al recibir un disparo fortuito realizado por su padre. Ambos se encontraban participando en una batida de caza en un paraje situado en las estribaciones de los montes de Toledo. 

Siete días antes, un hombre de 39 años, con serios trastornos mentales, acabó con la vida de su padre a cuchilladas
en Maliaño (Cantabria). El parricida había vuelto a vivir en la casa
familiar tras una condena por el asesinato de su madre en 1997.

El pasado 26 de junio, un padre asesinó a su hija con un cuchillo
y el hermano de ésta mató a su progenitor con una katana. Aún no se
sabe que pasó por la cabeza del agresor, de 56 años, para apuñalar a su
hija, de 33, hasta matarla. Cuando el hermano de la joven vio el
crimen, cogió una katana y mató a su padre con ella.

Asesinó a hijos y a su mujer.

En mayo de 2005, Elche despertó conmocionada por el triple homicidio registrado en la ciudad cuando José María se presentó en su casa, con una mezcla de drogas y alcohol, para asesinar de manera cruel a su mujer y sus dos hijos de 6 y 2 años, en un crimen que se juzga estos días en la Audiencia Provincial.

El mismo asesino confesó a la Policía que se ensañó con ellos con un
martillo y los golpeó hasta matarles. En la casa aparecían los cuerpos
sin vida de Teresa y su hija mayor sobre la cama de matrimonio, el
pequeño fue encontrado en su cuna.