Compartir

La agencia oficial Xinhua asegura que cerca de 105 tibetanos se entregaron la pasada noche a la policía china por manifestarse en las revueltas de Lhasa.

Sin embargo, las fuentes independientes de tibetanos y organizaciones afines denuncian que las fuerzas de seguridad chinas mantienen su cadena de detenciones forzando a entregarse a muchos de los ciudadanos.

Estas supuestas rendiciones llegan después de que en el mediodía del lunes venciera el ultimátum dado por Pekín, que prometió 'clemencia' a los que se entregasen y amenazó con duros castigos a los que no. Desde ese momento, la policía busca 'casa por casa' a los presuntos culpables.

Pekín asegura que en los disturbios murieron 19 civiles inocentes, aunque fuentes independientes y el gobierno tibetano en el exilio eleva hasta un centenar los que perdieron la vida, muchos de ellos a manos de las fuerzas del orden chinas.

Xinhua asegura que uno de los entregados, un tibetano de 25 años que estaba ebrio en su casa durante la revuelta cuando escuchó gritos de "sal, o te quemaremos la casa", por lo que decidió seguir "a ciegas" a la turba y la ayudó a destrozar a pedradas un automóvil y una furgoneta.

Otro de los entregados, de 53 años, dijo que al escuchar el mismo grito de "sal o te quemaremos la casa" decidió simplemente seguir a los manifestantes, aunque finalmente se entregó porque se sentía muy perturbado por lo que había hecho.

El vicepresidente del gobierno tibetano, Baema Chilain, aseguró que todas las personas que se entregaron participaron directamente en las palizas, el saqueo y los incendios del pasado viernes. "Algunos han devuelto el dinero que robaron", afirmó.

Y además: · ¿Renunciará el Dalai Lama? · ¿Peligran los juegos? · La policía nepalí detiene a 48 tibetanos · El Dalai Lama culpa al gobierno chino de los disturbios