Compartir

Las gramíneas y arizónicas se han convertido en las principales responsables de las visitas a las áreas de alergología de los centros médicos en las regiones de la zona centro y sureste de España, según explicó ayer la doctora adjunta al Servicio de Alergias del Hospital Gregorio Marañón de Madrid, María Fernández.

Mientras las primeras tienen su época de polinización en la estación propiamente primaveral, entre mayo y junio, las arizónicas lo hacen en los meses de invierno, de enero a marzo, y son una causa de alergia importante "desde hace diez años", especialmente en Madrid, debido a la proliferación de este tipo de plantas en parques y jardines de las nuevas urbanizaciones.

Aquellos pacientes que ya conocen su sensibilidad a un determinado alergeno, la época del año en que pueden padecer los síntomas, y han recibido pautas de su médico en cuanto al tratamiento, pueden saber "cuándo empezar a tomarlo y hasta cuando mantenerlo".

Para ello, Fernández destacó la labor que debe realizar el facultativo para "educar al paciente" en el terreno de la información, para que éste sea capaz de consultar las cifras de concentraciones de polen de su ciudad y poner en práctica, cuando sean muy altas, medidas de "evitación" de los síntomas.

Dos tipos de tratamientos.

La doctora Fernández indicó que en la actualidad, existen dos tipos de tratamientos aplicables a los pacientes alérgicos. Por un lado, estaría el sintomático, consistente en el uso de antihistamínicos, sprays, colirios, cremas tópicas, etc., que se administran cuando se presenta una crisis y que puede manejarse "a nivel ambulatorio".

La otra alternativa es la inmunoterapia, que se aplica durante cinco años, y que "hoy por hoy, es la única herramienta curativa" que tiene a su disposición las personas sensibilizadas. Sin embargo, las vacunas tienen la limitación de que no resultan efectivas en todos los casos.
Al respecto, aclaró que aquellos pacientes que son sensibles sólo a un tipo de polen tienen más probabilidades de tener éxito con la vacuna, pudiéndose lograr la "ausencia o reducción de los síntomas", mientras que no está indicada para aquellos que son polisensibles.