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Los vecinos del barrio barcelonés de La Verneda se despertaron hoy con el gran estruendo producido por una explosión de gas que tuvo lugar en un edificio de la Rambla de Prim. Como consecuencia fallecieron tres personas y medio centenar tuvieron que ser atendidas y algunas hospitalizadas, por heridas leves.

Los vecinos de la zona aseguran que la culpable de la deflagración es Anna M., de 53 años, una mujer con problemas mentales inquilina de la vivienda donde los Mossos d'Esquadra aseguran que se produjo la explosión. La Policía autonómica inició las labores de búsqueda de esta mujer, que, al parecer, iba a ser desahuciada hoy por impago de su casa y que abandonó hoy el domicilio cargada de bolsas y sin zapatos, según los testigos.

Los residentes en el edificio siniestrado recalcaron que la supuesta
incendiaria tiene problemas mentales, es una vecina conflictiva y
almacena grandes cantidades de basura en su casa. Uno de los inquilinos
del cuarto piso asegura que ha tenido muchos problemas con todo el
mundo en ese edificio porque rociaba su escalera con aceite y sal para
"ahuyentar los malos espíritus". "No rinde muy bien de la cabeza",
comentó.

Además, señalan, que entre las causas que podría haberle
llevado a provocar esta explosión está la orden de desahucio que esta
misma mañana se iba a llevar a cabo sobre su vivienda, por impago. La
casa era propiedad de su cuñado.

Tres fallecidos por la deflagración. 

Sobre las 7.30 horas de hoy se produjo la explosión en una de las viviendas de la primera planta de un edificio, que, como consecuencia de la deflagración, comenzó a arder. Fueron los bomberos de Barcelona, que llegaron pocos minutos después, los encargados de sofocar las llamas y evacuar a las personas que se quedaron atrapadas por el fuego en los pisos superiores. No se pudo hacer nada por las tres personas que fallecieron a causa de la deflagración, según informó el Ayuntamiento de la Ciudad Condal.

Además de las víctimas, hasta 45 personas fueron atendidas por los servicios de emergencias que se personaron en el lugar de los hechos, aunque la mayoría de ellas no sufre daños graves, sólo problemas respiratorios a causa del humo. Tan sólo once vecinos tuvieron que ser, finalmente, trasladados al Hospital Vall d'Hebron debido a heridas leves.

Todos ellos, así como el resto de residentes del edificio siniestrado fueron realojados en diferentes hoteles de la ciudad. Según las fuerza de seguridad, podrán regresar en pocos días a sus casas, ya que los pilares del edificio no se han visto afectados y no hay peligro de derrumbe, según explicó al digital 'Diari de Barcelona' el portavoz del Cuerpo de Bomberos, Joan Asín.