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La revolución
digital llega a la compra cotidiana para ganar
tiempo y convertir esta rutina en un
trámite más llevadero. “En poco tiempo empujaremos
carritos con GPS, que nos avisarán
de las ofertas, de los nuevos productos,
almacenarán nuestra lista habitual y nos
guiarán por el supermercado”, aseguran
desde la consultora TNS.

El consumidor del
futuro, que valora el tiempo y la comodidad
a la hora de comprar (según
un estudio presentado
ayer en el salón Alimentaria), ha puesto
fecha de caducidad a las cajeras. Y hay
países donde los compradores escanean los
productos, pagan con su huella dactilar
o, si tienen prisa, compran en
una zona que es una versión
reducida del súper
con los alimentos
más habituales.

La compra entra por la vista 

Los españoles dedican el
19% de su presupuesto
doméstico a los alimentos
y bebidas. La superficie
mediana de proximidad
es su espacio favorito
para hacer la compra,
donde carga el carrito
pensando en la calidad
del producto, su precio y
la presentación que ofrece.
Las novedades son un
estímulo y en este salón hemos podido conocer unas cuantas:

Butifarra de salmón: Del río al pica-pica. El sector
de los embutidos se
renueva y ahora los productos
llegan del agua.
Se trata del ‘jalmón’ y el
‘butimón’, dos nuevas
maneras de comer salmón.
El primero se deja
secar, mientras que el segundo
se embute en una
tripa de cerdo.

Aceite sin aceituna: España es el primer país
productor de aceite, aunque
a la hora de promocionarlo
y comercializarlo
Italia nos pasa la mano
por la cara. Lo más nuevo
en oros líquidos, además
de su pureza o mezclas
con especies, no viene
de la aceituna, sino
del aguacate.

Gozo de placer: Los amantes del chocolate
ya pueden gozar de
mezclas hasta ahora increíbles
(chocolate con
curry o con mango) o sorprender
a los amigos con
el ‘kit’ para preparar un
delicioso ‘coulant’. Para
los más exigentes, el chocolate
biológico es un valor
en alza.

Quesos bajo cero: En variedad de quesos,
España es el tercer país
europeo. Precisamente
durante la feria se presentan
más de 80 nuevos
tipos, como el queso congelado.
Caduca a los 18
meses, ya viene cortado y
se puede elegir entre
mozzarella, queso azul o
de cabra.