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Ambos ministros han realizado la presentación tras proceder a la inauguración del VII Congreso Internacional sobre la Dieta Mediterránea, que se celebra esta semana en el marco de la feria Alimentaria 2008 que tiene lugar en Barcelona.

La ministra ha señalado que la dieta mediterránea, que se caracteriza por el consumo de frutas, verduras, hortalizas, legumbres, aceite de oliva como grasa esencial, pescado y consumo moderado de carnes y lácteos, supone hablar de un modelo de alimentación y de un estilo de vida saludable, así como de un legado cultural.

El ministro italiano ha resaltado que la defensa de las producciones mediterráneas es un elemento estratégico y prioritario en la política agroalimentaria de Italia y de los otros países del área mediterránea, ya que representan casi un 40% de la producción agrícola europea con un valor superior a los 118 millones de euros.

Dicastro ha apuntado que a pesar de los cambios que se han producido en los hábitos alimentarios debido a la mayor globalización del mercado, la Dieta Mediterránea sigue siendo un punto de referencia incuestionable, porque tiene un papel preventivo y permite garantizar un desarrollo sostenible para todos los países.

Ha añadido que la defensa de los productos mediterráneos de las diferentes regiones productoras supone también una salvaguarda para los consumidores.

Abandono de "lo saludable"

Este proyecto pionero, ha recordado, surgió en 2007 a iniciativa de España, en colaboración con la Fundación Dieta Mediterránea, y que en él participan actualmente además del Ministerio de Agricultura otros Ministerios como el de Cultura y Asuntos Exteriores, así como las Comunidades Autónomas.

El ministro italiano ha indicado que aunque España tomó la iniciativa, el proyecto cuenta actualmente con el apoyo de Italia, Grecia y Marruecos, y está abierto a la participación de todos los países del arco mediterráneo.

Espinosa ha apuntado que existe hoy en día cierto abandono de la Dieta Mediterránea debido a los cambios sociológicos, lo que está ocasionando algún problema de salud y una desviación de hábitos saludables en algunos grupos de población, por lo que la divulgación de los beneficios de estos productos se convierte en "un elemento fundamental para acercarlos de nuevo a nuestra dieta tradicional".

Última parada: Roma
La dieta mediterránea, ha resaltado, ofrece una gran oportunidad a la industria agroalimentaria española, ya que muchos de los productos mediterráneos responden a las preocupaciones del consumidor y a las políticas de nutrición, alimentación y educación actuales.

Espinosa ha anunciado que, tras la declaración conjunta de los países del arco mediterráneo (CIHEAM), que tuvo lugar el pasado mes de enero en Zaragoza, la próxima cita será dentro de un mes y medio en Roma, donde se llevará el informe final de la candidatura, que se presentará a finales del próximo mes de agosto.

La ministra española ha señalado las diferentes actuaciones que ha desarrollado el Ministerio de Agricultura en defensa de la Dieta Mediterránea, en el campo normativo, tanto nacional como comunitario e internacional, como en el área de la investigación, el desarrollo y la innovación y en el de la formación y promoción.

En este punto, ha informado de que más 25.000 escolares pudieron conocer en el periodo 2006-2007 cuáles son los alimentos de la Dieta Mediterránea a través de talleres infantiles, y que en 2008 se espera llegar con esta iniciativa a más de 100.000 niños.

La mayor demanda de productos de la Dieta Mediterránea "no conllevará" a una subida de precios, ha dicho Espinosa, quien ha resaltado que lo importante es que su conocimiento a nivel mundial "permitirá que los agricultores, ganaderos y pescadores puedan mantener su actividad mediante un pago adecuado de sus producciones".