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El PSOE, que el viernes sufrió un duro revés con el asesinato a manos de ETA del ex concejal Isaías Carrasco en Mondragón, fue el domingo el partido más votado en el País Vasco, desplazando al Partido Nacionalista Vasco del primer puesto, consiguiendo nueve diputados, dos más que en las anteriores, frente a los 6 del PNV y 3 del PP.

"La dirección del partido ha valorado de manera especial los resultados obtenidos por los socialistas vascos (…) Tiene un altísimo valor político", dijo Zapatero en la rueda de prensa posterior a la reunión del comité ejecutivo del PSOE, donde se valoraron los datos de ayer con mayor profundidad.

El PSOE ganó las elecciones generales con el 43,6% de los votos, lo que le da 169 escaños, cinco más que en las anteriores legislativas, frente al 40,1% por el PP, que obtuvo 153 escaños, también cinco más que en 2004. Zapatero resaltó que es el tercer mejor resultado de los socialistas en los más de 30 años de democracia, con poco más de once millones de votos, y se alegró también especialmente por la alta participación, el 75,3 por ciento.

"Cuando se tienen más votos y más escaños se tiene que gobernar mejor, y ese es mi propósito", dijo. El presidente en funciones anunció que la próxima legislatura tendrá como dos objetivos principales la economía y las políticas sociales, pero también se relanzará el compromiso europeo y se trabajará para recuperar los acuerdos institucionales, especialmente en el Consejo General del Poder Judicial y el Tribunal Constitucional que "juegan un papel muy importante en el equilibrio".

Zapatero va a 'esperar' al PP 

Respecto a la posibilidad de un pacto de Estado frente al terrorismo – uno de los temas más candentes de la pasada legislatura -, Zapatero dijo que había que esperar un poco y ver cuál era la posición del PP, porque la suya era de sobra conocida: "Cuanta más unidad, mejor".

Zapatero manifestó que aunque su partido no ha logrado una mayoría absoluta, sus 169 diputados – en un Parlamento de 350 – son una mayoría "suficiente, fuerte y sólida" para sacar adelante el proyecto socialista. El líder socialista dijo que hablará con todos los grupos parlamentarios primero para la investidura como presidente del Gobierno y después para la legislatura en busca de apoyos.

"El PSOE tiene varios grupos con los que puede establecer diálogo y entendimiento", dijo, sin añadir más detalles por el momento, alegando que primero tiene que ser investido presidente del Gobierno por el Parlamento de la nación, cuya presidencia recaerá previsiblemente en el ex ministro de Defensa José Bono.

Aparte de en Euskadi, el PSOE también consiguió un excelente resultado en Cataluña, donde se desplomó Esquerra Republicana, perdiendo cinco de sus ocho escaños, lo que algunos consideran que fue una de las claves en la victoria socialista.