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Todas las formaciones políticas han decidido suspender sus actos de cierre de campaña tras conocerse el asesinato del ex-concejal Isaías Carrasco en Mondragón. Rodríguez Zapatero conocía la noticia durante la celebración de un mitin en Málaga y regresó a Madrid para reunirse con el ministro del Interior, Alfredo pérez-Rubalcaba, pero antes  habló con el líder del PP y acordaron acortar la campaña. El Partido Socialista, ha manifestado su deseo de homenajear al edil asesinado con una participación masiva en las elecciones del próximo domingo.

Rodriguez Zapatero, tras su llegada a Moncloa ha resaltado que "ETA está vencida por la democracia, repudiada y aislada por el conjunto de los españoles y por la sociedad vasca". El ministro del Interior ha manifestado que ETA "nunca conseguirá doblegar a la sociedad española" y ha declarado que los autores del asesinato de Isaías Carrasco acabarán en la cárcel.

 

 

Mariano Rajoy, tras conocer la noticia, ha manifestado que "todos debemos estar unidos y juntos contra ETA" y ha reiterado que la bada terrorista acabará derrotada y que debe perder "toda esperanza de conseguir sus objetivos políticos".

El líder de Izquierda Unida también ha querido sumarse a la condena del atentado y ha asegurado que esta era "la peor noticia que podíamos tener en estos momentos". Y el secretario de Comunicación y Portavoz de Comisiones Obreras,
Fernando Lezcano manifestó que es "inadmisible jugar con la vida para condicionar los procesos electorales".

La casa real también ha querido expresar su condena al nuevoa tentado terrorista y los reyes han declarado que "es el momento de aparcar reproches y pensar en la unidad de España".

Ante la proximidad de las elecciones generales y autonómicas en Andalucía del próximo 9 de marzo, todas las formaciones políticas han expresado su repulsa frente al último atentado de ETA y han considerado oportuno concluir los actos electorales, toda la programación ha quedado suspendida, a excepción del mitin que tenía pensado ofrecer CIU en el pabellón de la Vall d'Hebron de Barcelona, que se mantendrá aunque ha modificado su formato, para convertirlo en un acto de condena a la violencia terrorista.