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El menor de dos años y su madre heridos ayer en la deflagración por una acumulación de gas butano en un piso del barrio barcelonés de Poblenou siguen graves, pero "evolucionan favorablemente", con quemaduras de segundo grado en un 11% y un 4% del cuerpo, respectivamente, según informaron fuentes del Hospital Vall d'Hebron de Barcelona, donde están siendo tratados.

Fuentes hospitalarias apuntaron que tienen previsto trasladar el lunes al menor desde la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) Pedriátrica a la Unidad de Prematuros, pero continúa con "pronóstico grave". Una tercera persona resultó herida en la misma explosión, otra mujer, pero fue atendida por quemaduras superficiales locales y dada de alta.

Según informaron fuentes del Ayuntamiento de Barcelona, el incidente tuvo lugar sobre las 10 horas de ayer en la planta baja de un edificio de cuatro pisos situado en el número 7 de la calle Ferrocarril. La deflagración por acumulación de gas butano afectó totalmente el piso, aunque no a la estructura del inmueble ni a las casas vecinas.

Los Bomberos de Barcelona desplazaron al lugar cuatro vehículos y dos ambulancias. Apagaron el fuego sobre las 12 horas y comprobaron que no hubiera peligro de otra acumulación de gas. La Guardia Urbana tuvo que cortar la calle de manera preventiva hasta las 11.46 horas y desviar el tráfico por la calle Taulat.