Compartir

Una bebé canguro de apenas 10 meses de edad podría volver a ver si el resultado de la operación a la que fue sometida ayer en Madrid tiene éxito. Durante la intervención, de dos horas de duración, a la pequeña Paty, que se trasladó desde Oviedo con sus 'padres' expresamente para ser operada, se le aplicó una anestesia especial y una técnica nunca antes empleada en España y sólo tres veces usada en Estados Unidos.

La intervención se complicó debido a que, además de las cataratas, la bebé-canguro, criada en cautividad a golpe de biberón en Asturias tras morir su madre, tiene afectada la retina. Por este motivo, la operación resultó más compleja, se alargó más de lo previsto y se optó por curarle sólo uno de los dos ojos a la espera de resultados durante los próximos 30 días.