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El martes cumplía dos años desde que fue trasladado a una gran celda de máxima seguridad en el corredor de la muerte de una de las peores cárceles del mundo, la New Bilibidde Manila. A estas alturas, Paco ha perdido el miedo a "saltarse las normas", porque dice,"no tengo nada más que perder y no quiero que España me olvide", y nos concedido una entrevista gracias a un teléfono que logramos introducir clandestinamente en la cárcel.

Lo primero que nos dijo fue "gracias" y durante toda la conversación insistió en que su prioridad cuando saliera de la cárcel era "ir aEspaña a dar las gracias a todos lo que me han apoyado". "Lo haré uno por unoporque las palabras no son suficientes para explicar lo que me han ayudado".Paco hizo una mención especial a las 120.152 personas que a través de Qué!pidieron un juicio justo para él y supusieron "un enorme impulso para mi estadode ánimo".

Mis compañeros de cárcel creen en mi inocencia

La inocencia de Paco es una cuestión que no se escapa ni a su familia, ni a los expertos en Derecho, ni a sus decenas de testigos. Pero, en su caso, además, Paco asegura que los 263 compañeros del 'Dormitorio 1 de New Bilibid' creen que no cometió los crímenes por los que está esperando fechade ejecución.

Ni siquiera puedo ver a mis sobrinas

Sus padres y hermanos visitan a Paco siempre que pueden. Por eso, "a quien más echo de menos es a mis dos sobrinas". "No puedo verlas porquehay nuevas normas en la cárcel y los menores de diez años ya no pueden visitara los presos". "Éste es uno de los aspectos más dolorosos de la prisión", comenta.

"Aquí es tan difícil soñar…"

¿Con qué sueña Paco? A esta pregunta tardó en contestar,"porque aquí es muy difícil soñar". No obstante, "me gustaría vivir en España,tener una vida normal, seguir estudiando cocina y dedicarme a ayudar a otros". Lo que tiene claro es que "si salgo de aquí intentaré aprovechar la vida ayudando a otros". A Paco no le da ningún miedo lo que pueda encontrar en elexterior. "Sería tan feliz que no sentiría miedo por nada, creo, porque tengo ganas de hacer mil cosas y ser un chico como los demás".

Pero los apoyos me mantienen la esperanza

España sigue con interés el caso de Paco y más de 120.000 personas han expresado susolidaridad con el español a través de su firma en Qué!. Además, diputados y europarlamentarios de todos los partidos políticos, organizaciones internacionales de Derechos Humanos y colegios de abogados de España están implicados en una causa que consideran "injusta". "Estos apoyos me mantienen vivo porque alimentan mi esperanza", nos dice.

"Sigo creyendo en la justicia… de Dios"

"No creo en lajusticia de mi país, pero creo en la de Dios", afirma con una firme convicción. A pesar de un juicio plagado de irregularidades, un aumento de la pena en la apelación, ocho años de cárcel y la gran frustración de que el Tribunal Supremo rechazara la revisión del caso. Paco sigue creyendo que algún día "la verdad saldrá a la luz y se hará justicia". Entró en la cárcel con 19 años y ya tiene 27. Tras ochoaños de prisión, es uno de los más 'veteranos' en la penitenciaria filipina.