Compartir

“Tras el último parte médico, Violeta debe abandonar el concurso”. Con estas palabras Carlos Sobera confirmaba la noticia que recibía con horror la concursante. La dirección del programa se ha mostrado implacable al tratarse de problemas de salud, y a modo de consolación le han asegurado “una plaza en la próxima edición”.

La exviceversa había tenido que ser evacuada el jueves por una fortísima bajada de tensión y aunque los médicos habían logrado estabilizarla, decidieron que lo mejor para ella era dejar la isla para recibir el tratamiento necesario y así se lo explicaba el presentador:

“Desde tu llegada al concurso has tenido que ser tratada en varias ocasiones, ahora la cosa no es tan favorable. Presentas un cuadro que impide que sigas en el concurso. Tras estabilizarte y valorar todas las opciones, el equipo médico ha decidido que lo mejor es que vuelvas a España, siempre acompañada de un médico y un cirujano por si tuvieras algún problema con tu vesícula. Deseamos que tu recuperación sea tan rápida como buena”.

Las palabras de Sobera, sin embargo, no consolaban a Violeta que reiteraba su deseo de continuar en el ‘reality’:

“Carlos, por favor, queda nada de concurso. No me puedo ir ahora. Por favor, te lo suplico. Este órgano no aparece ni en los libros del cuerpo humano. Mi madre me dijo que aguantara, tengo que aguantar”. Era entonces cuando desde plató su progenitora le recordaba que lo importante es la salud.

Como no podía ser de otra manera, el anuncio de su evacuación obligada, despertaba la preocupación en su madre, presente en el plató. Sobera trató de calmarla:  “Tienes que estar muy tranquila porque estamos en contacto permanente con ella y todo está bien. Pero tiene que regresar a España porque tiene que ser tratada acorde al criterio médico con recursos que solamente tenemos aquí en España”.

Asumida su marcha, Violeta explicó a sus compañeros que tiene un problema de vesícula, al tiempo que se despedía de ellos. Uno de los momentos que más expectación despertó fue el ‘adiós’ a Dakota, con la que ha protagonizado las peleas más vergonzosas de la presente edición. En esta ocasión, aunque volvía a describirla como ‘barriobajera’, añadía que tiene “buen fondo”, unas palabras que acompañaba definiéndose a sí misma como “loca”, y que la superviviente terminaba agradeciendo.

Antes de abandonar la isla, el programa le concedía a Violeta el poder despedirse de Fabio, su ‘novio’ en el concurso. Ambos se se decían adiós entre abrazos y lágrimas, mientras el italiano le decía que tienen “una vida fuera”.

El argentino ha querido subrayar la importancia que el ‘reality’ tiene para Violeta y ha puesto el acento en que él notó sus dolores cada noche.

“Sé lo mal que estaba de la vesícula pero no se quería ir. Juro que no vi una mujer más fuerte en este concurso. Me alegro de que le deis otra oportunidad porque se lo merece”, aseguró.