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Cuando dio la vuelta a su sillón de coach en ‘La Voz’, Pablo López no podía creerse lo que había pasado. Acababa de asistir a una audición a ciegas y no había reconocido la voz de una “amiga”.

El cantautor no podía ocultar la frustración de su cara al encontrarse con Noelia, quien fuera compañera suya en ‘Operación Triunfo’ en 2008.

“¡No me lo puedo creer! ¡Qué mierda! ¿Por qué?, es Noelia Cano. Estuve encerrado en un sitio 80 días con esta mujer y no era un ascensor”, comentaba.

Ante la mirada atónita de todos los coach, Pablo López  pidió a la valenciana que fuera a sentarse junto a él, para  hablar con más cercanía y rebajar el disgusto.

Fue Paulina Rubio quien lanzó la pregunta más delicada a la concursante que, tras interpretar ‘Cry me out’, no consiguió el pase de ninguno de los coach.

“No haber reconocido a Noelia es malo, ¿no?”, pregutó la mexicana. “Para mí sí, porque me hubiera ido con ella al fin del mundo”, reconoció López.

Pablo aseguró “estar enfadado con ella” porque le había cambiado la voz y no la había reconocido. “Hasta escribí canciones para ella”, comentó.

Después de que los coaches dieron sus consejos a Noelia para que siempre se reconozca su voz en un escenario, Pablo le acompañó hasta la salida del plató sin dejar de repetirle “no se hace esto, tía”.

Cuando regresó junto al resto de los coach, Pablo hizo una última confesión:

“Ver a Noelia me ha destrozado un poco el alma, esto me acaba de dar dimensión de lo que es este escenario”, aseguró.