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Marta se convirtió en la nueva ganadora de la sexta edición
de MasterChef. Se proclama así como sucesora de Jorge Brazález, el último
ganador de la edición de anónimos en 2017, tras vencer en a sus compañeros
Ketty, Oxana y Toni.

La primera prueba de la noche consistió en reproducir un
plato de los chefs del restaurante 'Disfrutar',
Oriol Castro y Mateu Casañas. Los cocineros que cuentan con dos estrellas
Michelin y cuyo restaurante se encuentra entre los 20 mejores del mundo. Una
prueba que no fue fácil para ninguno de los aspirantes, pero que Marta
consiguió superar con éxito. Al contrario que su compañera Oxana que no ha
podido seguir el ritmo de la prueba por sus problemas de visión. En el último
programa ha desvelado que sufre astigmatismo y que no usa gafas.

Siendo ya Marta la primera clasificada de la noche, los
demás aspirantes viajaron hasta Illescas, Toledo, el pueblo del chef Pepe
Rodriguez. Allí, en el restaurante Bohío,
prepararon un menú degustación de seis platos para un jurado que sabe muy
bien por lo que están pasando los finalistas, se trata de los seis ganadores de
las anteriores ediciones del concurso. En esta prueba, Ketty consiguió la chaquetilla
para el duelo decisivo.

Las dos rivales crearon un menú propio con el que intentaron
convencer al jurado. Marta sacó su lado más delicado y ¨cuqui¨, según sus
compañeros, mientras que Ketty fusionó la cocina gallega con la de su país
natal, Cuba.

El chef argentino Mauro Colagreco, dos estrellas Michelin y
uno de los más prestigiosos del mundo, fue el encargado de decidir junto al
jurado formado por Jordi Cruz, Samantha Vallejo- Nájera y Pepe Rodríguez a la
ganadora del concurso. En esta última prueba, a Ketty le traicionaron los
nervios y no estuvo a la altura de lo esperado, convirtiéndose Marta en la
sexta ganadora del talent culinario.