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En principio, si ganas Eurovisión tienes el privilegio de que tu país, y más concreto la capital del mismo, sean los anfitriones de la siguiente edición. En esta pasada edición la ganadora fue Netta Barzilai, que representaba a Israel, por lo que el festival de 2019 se debería celebrar en Israel, cuya capital oficial es Tel Aviv.

El problema es que los israelíes, y el Gobierno del país, reivindican que Jerusalén es la capital y debe ser la capital del Estado de Israel, esto genera conflicto con los palestinos, que niegan esta afirmación y dicen que Jerusalén es la capital Palestina.

Desde la organización de Eurovisión se muestran reacios a celebrar Eurovisión en Jerusalén por el peligro que esto podría acarrear, ya que se lanzan amenazas desde el bando palestino.