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La última edición del programa de La Sexta, 'Salvados', dirigido por  Jordi Évole, estuvo dedicado a Mercedes Milá. Évole citó a la periodista en los antiguos estudios de TVE en Cataluña, donde Milá comenzó su carrera televisiva.

“Yo quería trabajar en televisión como fuera, eso lo tenía claro, pero era una intuición que no tenía muy intelectualizada”, comentó la periodista al principio de la entrevista, donde compartió con el presentador diferentes episodios vividos en la profesión. 

Mercedes Milá no ocultó la razón por la que decidió cobrar por la entrevista, que en esos momentos le estaba haciendo Évole: “Antes nunca cobraba, pero luego me di cuenta de que mucha gente que yo no quería sacaba tajada de mi persona, y decidí ponerle fin”, explicó, “pero yo no cobro directamente, esos 10.000 euros los habéis ingresado directamente en la cuenta de Open Arms, que es la única ONG que está salvando a los inmigrantes en el Mediterráneo contra la voluntad de la Unión Europea. Es una vergüenza lo que está pasando, algún día nos daremos cuenta”, concluyó.

Milá, conocida por ser una periodista muy directa, de las que no se andan por las ramas, no se mordió la lengua y arremetió contra los medios de comunicación en nuestro país.”Los asesores de imagen han acabado con las entrevistas de televisión. Se ha perdido espontaneidad, y por eso me fui de la tele”, aseguró Milá. “Muchos directivos me han dicho que soy incontrolable, pero eso es una medalla para mí. Está bien ser alguien que no se puede atar fácilmente”, comentó la catalana en referencia a su carácter.

Évole hizo un repaso de la carrera de su colega y quiso saber si se había dejado algún personaje en el tintero, algún personaje se ha quedado con ganas de entrevistar- “Al rey Juan Carlos, a Isabel Preysler y al Papa Francisco”, contestó Mila.

El momento álgido de la entrevista llegó cuando Milá contó los detalles de su depresión.  “Estaba en el infierno, solo quería llorar y estar en la cama, me levantaba para ir a hacer Gran Hermano. Pensé que nunca más podría hacer periodismo, el sufrimiento era brutal”. Milá aprendió a controlar su angustia “a través de la química, de la lectura, de otras cosas como la meditación, que me ayudó mucho”. 

Para concluir, la periodista quiso mandar un mensaje de ánimo para todos aquellos que atraviesan por una situación parecida: “Cuesta, pero al final se sale”.