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Tras un arranque que concentró delante de los televisores a casi tres millones de espectadores, 26.5% de share, el domingo llegó a la pequeña pantalla 'Supervivientes 2018: Conexión Honduras', programa debate sobre el concurso de supervivencia que modera la presentadora Sandra Barneda y que no defraudó en su estreno. 

La presentadora catalana se rodeó de un elenco de lujo compuesto por: Nagore Robles, Lydia Lozano, Isa Pantoja, Alejandro Albalá, Gloria Camila, Kiko Jiménez, Alba Carrillo, José Luis, Laura Matamoros, Lucía Pariente, Leticia Sabater, Iván y Juan Miguel.

Tras los primeros días de convivencia en la isla, el programa abordó las primeras reacciones de los supervivientes tras la formación de los dos equipos capitaneados por, Maestro Joao y Logan Sampedro. Como siempre, el programa escuchó los alegatos de los cuatro nominados y los concursantes se enfrentaron al primer juego de recompensa.

El debate estuvo 'calentito' desde sus primeros compases. El 'momentazo' de la noche, sin duda, lo protagonizaron Nacho Montes y Leticia Sabater. El periodista le quietó, literalmente, la peluca a la cantante, en un gesto que fue reprochado por Barneda.

Leticia apoyaba a Logan, pero Montes no era de la misma opinión. Además de enfrentarse verbalmente a la rubia platino, en un arrebato, Montes le arrancó la peluca. “Por aquí ya no paso, esto no se puede hacer…” comentó Sabater mientras amagaba con marcharse del plató. “Quien lleve peluca que se la agarre bien”, dijo en un comienzo Barneda, aunque luego matizó sus palabras. “El gesto y el espectáculo ha sido nefasto…Eso no se hace, Nacho. Faltas de respeto ni una más”. Montes se disculpó con su compañera.

Llegó la prueba de recompensa: Los dos equipos se enfrentaron para mejorar sus condiciones de vida en el concurso. Los supervivientes debían subir por una red para conseguir unas anillas que intercambiarían por comida. El equipo civilizado, encabezado por Logan, resultó ganador. Leticia Sabater sonrió.

Por su parte el 'equipo salvaje' fue sancionado por hacer fuego con papel higiénico, y se quedaron sin papel y sin fuego.