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Un miércoles más, 'Mi casa es la
tuya' regresaba a 'Telecinco' con nuevos invitados y una reconciliación muy
esperada por muchos. En esta ocasión, acudían al programa parte del elenco de
actores de 'Perfectos desconocidos'.

Dafne Fernández, Pepón Nieto,
Juana Acosta y Ernesto Alterio
eran los principales invitados, pero una llamada
de última hora y una visita inesperada
, hacía que toda la atención del programa
se centrase en la reconciliación que protagonizaban el presentador y su amigo
Paco Arévalo.

Mientras el presentador jugaba
con sus invitados al mismo juego de la película de Alex de la Iglesia, de la que
estos últimos son protagonistas, y que consiste en dejar el móvil encima de la
mesa y hacer público las llamadas y mensajes que reciban, Bertín Osborne
recibía una llamada de  su amigo Arévalo.

De manera casual, el humorista
llamaba a Bertín para comentarle que estaba en Madrid y que tenía
muchas ganas de verlo
. Tras un breve intercambio de palabras, el presentador invitaba
a su amigo a su casa. Poco después, Arévalo aparecía con un ramo de flores.

El tema más comentado fue el
enfado de Bertín con su amigo después de que este publicase una foto en la que
salían el Rey emérito Juan Carlos I junto con la infanta Elena, el presentador
y otros amigos, durante una comida privada.  

Una vez sentados ambos en el sofá, quisieron aclarar los motivos por los que habían estado distanciados
durante meses. En varias ocasiones, el presentador comentó su malestar con su amigo y lo mal
que le había sentado que publicase la foto
, pero que no había tenido tanta
importancia como le habían dado. “Entre
hermanos de vez en cuando se tiene algún mosqueo. Le han dado mucha bola.
No nos vemos desde hace 4 o 5 meses”.

Arévalo se
justificaba y se disculpaba por ello
. Además, comentó que en ningún momento había
querido que sus actos provocasen el distanciamiento entre ambos: “Subí la foto inocentemente. Me siento
orgulloso de ser español. Si lo hice fue con buena intención”.

Por su parte, Arévalo daba las gracias y le expresaba
a Bertín lo importante que era para él. “Muchas
gracias, este encuentro para mí es muy importante. Tú eres mi hermano y te
quiero mucho”.

Así, zanjaban la polémica y ambos amigos hacían las paces.