Compartir

Rodolfo Sancho es uno de los actores del momento. Tras su éxito con la serie 'Isabel', Rodolfo se encuentra en uno de sus mejores momentos profesionales, y es que con la gran acogida que ha tenido 'Mar de plástico' no es para menos. Su personaje de Héctor Aguirre poco tiene que ver con los personajes que ha tenido hasta el día de hoy, pero tal y como él mismo reconoce, es un papel que le apetecía mucho hacer. Entre rodaje y rodaje, entrevistas y entrevistas, el actor busca tiempo para pasarlo con los suyos.

En esta ocasión nos ha dedicado unos minutos, en los que hemos podido saber un poco más de él.

¿Qué supuso para ti tener que dar vida a Héctor Aguirre? 

La verdad es que fue una alegría, me apetecía mucho. Un policía de un thriller psicológico, con tintes de un poco de terror… Un policía que investiga, que tiene un largo recorrido, donde el crimen es complejo, y donde reta su inteligencia… es un papel que me apetecía mucho.

'Mar de plástico' ha sido una de las grandes apuestas para esta nueva temporada, ¿pensasteis en todo momento que iba a ser así?

Siempre lo piensas. No puedes saberlo con certeza, pero siempre tienes la ilusión de que sea así. A medida que vas viendo y conociendo a la gente que va a hacer el proyecto, los directores que lo van a hacer, cómo van a intentar cuidarlo, cuál es el prisma que le van a dar a la serie, pues ahí si vas diciendo 'esto tiene pinta de que puede ser por lo menos una buena serie'. Una vez que haces una serie de calidad, y todo lo que la rodea es bueno, a partir de aquí sí que depende del espectador. Pero al poner todas las cartas posibles para que eso ocurra, siempre hay más posibilidades.

¿Qué tiene tu personaje en 'Mar de Plástico' que no tuvieran otros? 

Bueno, es un tipo muy atormentado, que tiene pesadillas, que no puede dormir, que tiene ataques de pánico, de ansiedad… Ese tipo de cosas no las he tenido en ningún personaje, la verdad, y esto lo convierte en muy divertido. Todo ese mundo interno que tiene, esa psicología tan compleja, además de ser un reto, hace que sea muy divertido de interpretar al personaje.

¿Se parece en algo la vida real y la de 'Mar de Plástico'?

Supongo que habrá cosas que se parezcan y cosas que no. Por suerte, mi vida real no se parece en nada a la vida de Héctor Aguirre. Gracias a Dios no tengo esos traumas y esas cosas. Supongo que también tiene que ver el personaje y la secuencia, ya que habrá cosas que se parezcan a la realidad y otra que simplemente sean ficción.

¿En qué se puede parecer un personaje de cura y uno de policía, por ejemplo? 

En poca cosa ¿no? El personaje de Ángel en 'La Señora' no tenía la valentía que puede tener Héctor. Son personajes muy distintos. El personaje de 'La Señora' tenía más sensibilidad, Héctor es un tipo muy hermético. Si te digo la verdad creo que son bastante opuestos.

¿Cómo te sueles preparar un nuevo personaje, qué pasos sueles seguir?

Depende del personaje. Intento atacar al personaje de manera distinta porque cada personaje requiere un método distinto de trabajo. No es lo mismo hacer un personaje como Fernando II de Aragón, quien requiere mucha documentación, entender la forma de pensar de la época, entender la sociedad del momento, las maneras, las formas… No es lo mismo que hacer un personaje contemporáneo. Nada tiene que ver un género con otro. No es lo mismo hacer thriller que hacer fantasía, como en el caso de 'El misterio del tiempo'. Todo ese tipo de cosas hace que la preparación del personaje sea distinta.

Has pasado por 'La señora', 'Isabel' o 'Los gavilanes', ¿con cuál de todos ellos te has sentido más identificado? 

Si te digo la verdad no me identifico con ninguno, y supongo que con todos en algún detalle. Pero no hay uno que te diga pues me identifico más con este que con otro. Por suerte he podido hacer personajes muy extremos. Por ejemplo, hacer un Rey Medieval, pues es imposible identificarme con él. Es tan lejano a mí, tan distinto…Identificarme con Héctor, que ha estado en la guerra, en Afganistán, que ha sufrido un estrés postraumático, pues por suerte tampoco me puedo identificar con eso. Con un cura enamorado tampoco… Yo he tenido mucha suerte en ese sentido, los personajes siempre han sido muy lejanos a mí, cosa que es de muy agradecer.

  ¿Cómo son las condiciones y el ambiente en los rodajes? 

Es muy distinto dependiendo del rodaje. Yo en ese sentido he tenido bastante suerte, siempre los ambientes en los rodajes en los que yo he estado han sido buenos. Siempre hay un ambiente con mucha ilusión y muchas ganas por hacerlo. Luego otra cosa son las condiciones de trabajo que a veces, como ya sabemos, son duras, incluso extremas. Yo, por ejemplo, en Almería, he tenido que estar grabando a 45 grados corriendo detrás de los malos… Pues eso no es lo mejor del mundo. En otras ocasiones he pasado fríos que no se los deseo a nadie. Pero bueno, a veces el cine y la televisión tienen condiciones de ciertas secuencias, rodadas en exteriores, que son complicadas.

¿Qué es para ti ser actor? 

Significa muchas cosas. Pero yo sigo manteniendo aquello por lo que elegí esta profesión. Es porque me permite conocer cosas de mí mismo que si no me pusiera en la situación de hacer a ciertos personajes no sabría ni que está ahí. Cuando un personaje te requiere hacer cierta cosa para una secuencia, descubres sentimientos y sensaciones que ni sabías que eras capaz de manejar.

¿Será una profesión de por vida?

Sí, en principio sí. (Risas) Si al espectador le sigue gustando mi trabajo, será de por vida.

El espectador es importante…

Es muy importante, depende mucho de eso. A mí me gustaría que así fuese, sobretodo mientras me siga divirtiendo, ilusionando y gustando lo que hago.

¿Supone mucha responsabilidad ser hijo se Sancho Gracia? 

A mí no me supone ninguna responsabilidad. Visto desde fuera yo entiendo este tipo de pensamiento que tiene la gente, pero es que era mi padre (risas). Antes que actor, antes que ser yo actor, antes que nada, era mi padre y yo era su hijo. Ambos teníamos una relación maravillosa, de amor, de cariño, de respeto y de admiración. Yo cuanto actúo no pienso en que tengo ninguna responsabilidad, ni nada que demostrar, nada de nada, porque era mi padre. 

¿Hay muchas comparaciones?

No, la verdad que no. A lo mejor alguna vez he escuchado algún comentario, pero la verdad es que siempre de forma muy positiva. Los típicos de 'mira como en este gesto te has parecido' o 'en este momento cuando te has reído, con esa sonrisa' o 'esa forma de mirar'. Son cosas que siempre me encantan escuchar, primero porque era un grandísimo actor y segundo porque es lógico por la genética, lo que te hace parecer en muchas cosas.

Con tantos proyectos, ¿de dónde saca Rodolfo tiempo para los suyos? 

Intento organizarme muy bien. Organizar las horas del día, las horas para estudiar, para luego tener tiempo de estar con mi gente, aunque hay veces que no se puede porque hay mucho trabajo. Pero bueno, lo llevamos bien, la verdad.

¿Cómo ha cambiado Rodolfo en estos últimos 20 años, desde 'Al salir de clase' hasta la actualidad? 

Hace 20 años en 'Al salir de clase' era un chaval y ahora soy un hombre (risas). Son 20 años de madurar, de entender… de entender mi profesión, la vida, muchas cosas. Desde los 20 a los 40 hay una diferencia lógicamente. Yo puedo decir que en mi caso una diferencia muy positiva, me siento mejor incluso que con 20 años. Más realizado, más maduro, más tranquilo.

Pocos pueden decir que se sienten mejor con 40 años que con 20…

Pues no entiendo porque. Yo creo que uno está mucho más maduro, más a gusto con la vida, con uno mismo. Esto es lo que me ha ocurrido a mí, y debería ser el camino normal, y no ir a peor en la vida (risas).

¿Qué le gusta hacer a Rodolfo en su tiempo libre?

Me gusta mucho el deporte, la naturaleza, escaparme a la playa, hacer surf, bucear… También me gusta la música, toco un poco la batería, o leer algo que no sea un guion (risas).

Hace tiempo que eres uno de los actores del momento, ¿cómo se lleva eso de la fama y el éxito?

Muy bien, estoy muy acostumbrado. Piensa que por una parte yo lo he visto mucho en mi casa, lógicamente, y de una forma que hoy en día ni se conoce, (risas), porque aquello era exagerado. Lo he visto desde siempre por una parte, y luego yo tuve la fortuna de hacer aquella serie con 20 años, 'Al salir de clase', que ya fue un exitazo de público juvenil… o sea, que lo llevo muy bien, con toda la normalidad que puedo. En otras épocas ha sido más escandaloso que ahora. Cuando vienen a pedirme una foto o un autógrafo lo hacen con más tranquilidad que cuando estaba en 'Al salir de clase'.

¿Eres de redes sociales o prefieres la privacidad?

Yo prefiero la privacidad. Reconozco que no uso las redes, ni Twitter, ni Facebook, ni nada de estas cosas… La verdad es que no tendría ni tiempo, no sé de dónde iba a sacar el tiempo para andar contestando a gente que además no conozco. Es un mundo que no es para mí de momento. 

Es verdad que hay unas fans que hicieron una página web sobre mí, y ahí ponen todo, tienen Twitter y Facebook. Entiendo, por otra parte, que es una buena forma de promoción, y supongo que si no lo hicieran ellas tendría que hacerlo yo. Pero, por suerte, lo hacen ellas y muy bien, la verdad. 

¿Algún proyecto que se te haya resistido? ¿Algo que quieras hacer en un futuro?

Que se me haya resistido no, pero sí hay muchas cosas que me gustaría hacer. En lo profesional me gustaría que me siga sorprendiendo la profesión con los personajes que me van viniendo, que siempre son maravillosos, y que siga así. Y luego, a mí me encanta viajar, y tengo mucho mundo que ver todavía… espero tener tiempo para ello.