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“Estoy como si empezara de cero. Poco a poco vuelvo al mundo después de un tiempo complicado. Pedro García Aguado ha pasado- pese a que las drogas marcaran suetapa de éxitos como waterpolista- el verano más duro de su vida. La muerte de su madre ha obligado que ese 'Hermano mayor' que entraba viernes tras viernes a educarnos con un programa impactante, busque nuevos retos para no terminar abducido como un adicto que resuelva los problemas de adolescentes sin control.

En Qué.es! hemos hablado con el coach, un tipo cercano y amable que por su complicada vida entiende que los jóvenes necesitan algo más que la educación paternal en momentos complicados. Y en eso está Pedro, entre otras cosas, con Kliquers, un proyecto dedicado a estudiantes de Educación Secundaria para que cuenten con herramientas para gestionar el acoso escolar y la gestión del éxito y del fracaso.

Kliquers nace con la intención de formar a los adolescentes y completar su educación, ¿no es una edad un tanto tardía?

Si llegan a la adolescencia con cosas para corregir, estos proyectos son importantes. Nos sirven para ayudar a que le pongan nombres a cosas que desconocen, cosas que para ellos son habituales.

El trabajo de prevención para que desarrollen ciertos comportamientos debe ser en la infancia pero creo que en la adolescencia, podemos aportarles herramientas que ya pueden entender.

¿Hasta qué punto influye la sobreprotección que ejercen los padres sobre sus hijos?

El resultado de una educación sobreprotectora da lugar a chicos con mucha falta de autoestima y no poder superar la frustración. Por eso, hay tanta violencia en estas edades. Ellos piensan que las cosas se regalan y en parte se debe a la educación que se ejerce en casa.

¿Y las redes sociales? ¿Han cambiado la forma de educar y de relacionarse padres e hijos?

Han variado mucho la forma de relacionarnos, sin duda. Eso es lo que vamos a tratar en 'Cazadores de trolls'(Antena 3), donde se va a poner cara a esos “trolls” que se dedican a insultar, a acosar a famosos y gente anónima, incluso a los adolescentes que son muy vulnerables.

Sí que ha cambiado la forma de comunicación pero si los padres instruyen como deben, hay riesgos que pueden evitarse y que a día de hoy no se hace demasiado.

¿Por qué un programa dedicado al acoso en Internet?

Hay mucha impunidad. Hasta hace poco tiempo se podía decir todo lo que quisieras en Twitter sin que eso tuviera ninguna consecuencia. Hay que poner barreras a libertad de expresión, especialmente para evitar que haya cosas que incomodan, que perjudican en el día a día a miles de jóvenes con el ciberbullying.

En el programa veremos casos de niños de Primaria que han sido acosados por Facebook. Se ha dado un paso más. Ahora ya no tienen que aguantar las burlas en clase sino también en su casa cuando quieren relacionarse con sus amigos.

¿Crees que es un tema delicado al que no se le dedica mucha importancia en casa?

Cuando le das un móvil a tu hijo, debes advertirle que pueden pasar por cosas de las no son conscientes. Por ello, hay que regular su uso. Es muy fácil ser padre y decirle a tu hijo que sí a todo y luego cuando tiene el problema en casa, cargarle la responsabilidad al chaval.

La Policía ha sacado un documento en el que le tienes que decir a tu hijo que le prestas ese teléfono pero a cambio tienes acceso a todas sus contraseñas. La gente se queja de que no hay intimidad pero cuando la seguridad de tu hijo prevalece, no hay intimidad que valga.

¿Has sufrido el acoso en las redes sociales como otras compañeras como Lara Síscar?

Sí, continuamente. He tenido que llegar a poner un filtro en Twitter que te evita los mensajes vejatorios y con insultos. Era publicar una opinión de cualquier tema y ya había tres o cuatro que enseguida me insultaban. Hay compañeros como dices que tienen que vivir con esa pesadilla a diario.

¿Son unos pocos o es algo que se va generalizando?

Son personas que no tienen vida. Su vida gira en torno a ver cuánto daño puede hacer. El problema de ello es que como hay una pantalla de ordenador de barrera no se dan cuenta. Lo peor es que en los casos más extremos se acaba llegando al suicidio.

Tu salida de Cuatro fue inesperada, ¿fue algo personal o influyó lo económico?

Lo del tema económico fue algo que salió hace meses y fue un mal entendido. Antes de firmar por Antena 3, tuve una reunión con Mediaset en la que les dije que las cosas no habían ido como yo quería, quizás por la enfermedad de mi madre, y que ellos entendieron que había otras ofertas. No fue una cuestión de dinero, era de un cambio de aires necesario.

¿Te veías ya encasillado como 'Hermano mayor'?

Todo cambió con la enfermedad de mi madre. Si no hubiera pasado, probablemente se habría grabado una octava temporada de 'Hermano mayor'. La suma de circunstancias ha hecho que me vaya de Mediaset. Eso sí, hasta hace unas semanas, estaba en paro, sin ofertas de televisión ni nada aunque seguían insistiendo para que siguiera

¿Qué te parece Jero, el nuevo 'Hermano mayor'? ¿Le conoces?

Casualidades de la vida, coincidí con él la primera temporada en unas imágenes que grabamos en su gimnasio para la cabecera del programa pero no tengo tanto trato con él para poder juzgarle. Sí me han dicho que tiene buena mano con los chavales, así que estoy seguro que le irá bien.

¿Seguirá funcionando 'Hermano mayor' sin Pedro Aguado?

Habrá comparaciones, normal, como suele pasar pero la marca es fuerte y eso es lo importante. El equipo que hay detrás busca los perfiles más atractivos y deben demostrar, como ocurría en mi etapa, que todo es real.

Guión, lo que se dice guión, nada, ¿verdad?

Siempre me ha sorprendido que me pregunten eso. El tema es muy delicado para poder hacer un guión. La única realidad es que los chavales se las saben todas y ahí estaba yo para replicarles, algo que no puedo negar que es lo que nos hizo triunfar.

Hablando de tu vida personal, ¿cómo es posible que hables de la droga sin tapujos siendo un tema que ha marcado tu vida?

Han pasado más de 13 años y supongo que eso ayuda. El método de tratamiento fue muy bueno, ya que miraba a las cosas a la cara y llamaba a todo por su nombre. Cuando estás apartado del consumo, sabiendo que en la sociedad es habitual, se puede hablar riéndote de ti mismo con los chicos.

Cuando empiezan a consumir, hacen lo mismo que hice yo con 14 o 15 años. Lo peor de una enfermedad es llevarla como una cruz y la adicción se puede llevar con orgullo, sabiendo que estás fuera de ella.

¿Es consciente un adicto en algún momento del perjuicio que le causan las drogas?

El síntoma más claro es el autoengaño. Eso se lleva hasta los extremos más insospechados. Tú sabes que algo te pasa pero tienes siempre justificas todo, hasta lo más obvio. Las drogas te cambian la percepción de la vida y pensar que el divorcio de tus padres ha sido el que te ha jodido todo.

Un adicto adolescente, ¿es consecuencia de sus actos o de la inacción de sus padres?

El acercamiento de los jóvenes con las drogas tiene que ver con la educación. A veces, hay casos incontrolables: los padres se esfuerzan y el hijo acaba enganchado. El problema que hay en casa no es que puedan entrar en contacto sino que lo hagan tan pronto.
A los 18 o 19 años ya es diferente, el cerebro está capacitado para tolerarla. A partir de ahí, es una ruleta. Unos solo entran en contacto y otros entran en bucle.

¿Necesita algún político un 'Hermano Mayor'?

La clase política no siempre está acertada pero como el resto de seres humanos no son perfectos. Creo que lo que hacen, lo hacen por su bien, lo que pasa que, como en la adicción, el autoengaño le viene muy bien a algunos.

Nacido en Madrid y formado como persona en Barcelona, ¿cómo vives el conflicto España-Cataluña?

Hay una mayoría de gente que quiere la independencia pero… ¿Qué pasa con los que estamos nos sentimos españoles? A mí me genera mucha incertidumbre. ¿Qué va a pasar conmigo 18 meses después del 27-S si ganan los independentistas?

En la política, hay cosas de la razón que el corazón no entiende. En mi caso, por ejemplo, tengo dos hijas catalanas que se sienten españolas y ellas no tienen el problema. ¿Y los que emigraron allí? ¿Tienen que pasar por ello? Es difícil.

Yo voy a votar el domingo a un partido NO independentista, quiero que España esté unida siempre. Cuando he jugado con catalanes, lo he pasado genial y ha sido divertido, sin problemas políticos.

¿Hubieras jugado con Cataluña si siguieras jugando al waterpolo?

Sí, lo hice en el pasado y no pasaba nada. El problema que me plantea la independencia es económico. ¿Es factible? ¿Qué va a pasar con mis impuestos? Al final, todos plantean generalidades y tú, el que estás en medio, eres el que pierde.

Y no, no es estar en contra al derecho a decidir es hacer las cosas cuando toca. A mí no me da miedo Rajoy ni el PP, la desobediencia de los independentistas sí que me da miedo.