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Tenía que pasar. Cuando uno convive 24 horas es muy difícil guardar un secreto; así que poco a poco los concursantes de Gran Hermano 16 van cometiendo errores.

La primera que ha metido claramente la pata ha sido Sofía, la concursante sexy de la casa, quien en un momento de inconsciencia ha soltado un sonoro “¡Ay, mamá!“.

Aritz, que estaba presente, se ha quedado boquiabierto y con la mosca detrás de la oreja. Enseguida ha preguntado: “¿Mamá?“.

Maite ha salido al paso intentando arreglarlo como buenamente ha podido: “Claro, es mi niña. Es como mi hija aquí. ¿Qué te crees? Yo ya tengo suficiente con un hijo“.

Las sospechas no se han disipado y el tema ha sido uno de los más comentados entre los compañeros, especialmente por Carlos. La semilla de la duda está sembrada. ¿Cuánto tiempo más podrán mantener el engaño?