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Risto Mejide es popular por el tono trasgresor de sus entrevistas y por no cortarse ni un pelo. Tampoco lo hizo ayer con su compañero de cadena Alberto Chicote y comenzó la entrevista de 'Al rincón de pensar' haciéndole una pregunta que quizá muchos se la hayan planteado alguna vez: “¿Para ser un chef hace falta estar gordo?”.

“No necesariamente, cada uno tiene su manera de asimilar las cosas”, le contestó sin ruborizarse el chef más carismático de la televisión. Chicote le explicó que solía salir a andar a menudo e ir al gimnasio pero “se me hace muy cuesta arriba”. Eso sí, quiso dejar muy claro que no comía “mierda”, por lo que Risto no le pudo reprochar eso.

El cocinero se confesó con el presentador sobre algunos de los momentos más duros de su vida, como la dolorosa ruptura con su exmujer, además de que contó que a veces llora en su restaurante antes de empezar a trabajar para “desahogarse”.

Los restaurantes que visita Chicote en 'Pesadilla en la cocina' siempre son tremendamente asquerosos, pero ayer reconoció que un 80% salen adelante, mientras que otros no siguen sus consejos y tienen que cerrar para siempre. También se defendió de las acusaciones de haber metido un ratón en un lavavajillas para empeorar la situación de los restaurantes, y explicó que los dueños y la productora “no cambian nada”.