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Tras el incidente el pasado viernes 22 de mayo, Hessnice presentó una denuncia en la Corte Superior de Los Ángeles a los productores del concurso alegando que modificaron su casting para hacerle quedar mal. 

Según informa THR, Sally explica en su demanda que su audición había sido alterada para hacerle voz “chillona” y poco profesional y la reacción positiva del público fue sustituida por imágenes de un público desinteresado y los comentarios originales de los jueces y las reacciones de la demandante fueron refilmadas para mostrar una respuesta negativa.

Hessnice ha declarado que ese montaje le ha dolido como cantante profesional, ya que su reputación se había visto “irremediablemente empañada”. Ahora exige 2 millones de dólares por daños y perjuicios por la angustia emocional, la difamación, invasión de la privacidad y la negligencia grave. También ha pedido una orden judicial para detener el uso y difusión de su audición que se emitió en Estados Unidos en septiembre de 2013.