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Quién quiere casarse con mi hijo: Markus elige a Rocío en la final

El programa más friki de la televisión, 'Quién quiere casarse con mi hijo', culminó ayer su cuarta temporada con un final que estuvo marcado por las sorpresas de los hijos y las pretendientas. No es fácil pasar por el filtro de las madres, como tampoco lo es gustarle al chico en cuestión.

Algo así le pasó a Markus, el gallego que llegó con dos de sus chicas preferidas para, finalmente, quedarse con la favorita de su madre, Rocío. Toda una sorpresa que ni si quiera él se esperaba. Diego, sin embargo, lo tuvo mucho más sencillo y se quedó con su amada desde el primer programa, Bea.

Otro de los concursantes, Rafa, también dejó “muertos y muertas”, como cantaba el Twitter del programa, a toda la audiencia. El milloneti no se quedó con ninguna y el amor maternal venció por completo. No pasó lo mismo con David, hijo de la extravagante tarotista, le da su anillo a Ana pero, eso sí, con amenazas tajantes de su madre. La presión le venció.

Sin duda, el momento más feliz, emocionante y lagrimal de la noche fue el broche de oro con el gay soltero del programa. Sandro ha pasado por una infidelidad de Vicente pero le da igual, él perdona, olvida y acepta, entre canciones de mariachis, que sea su futura pareja. Eso es amor.

El programa que presenta Luján Argüelles se ha despedido con su cuarta temporada tras batir un récord histórico de cuota de pantalla, un 12,3%.

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