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Paula se ha convertido este jueves en la ganadora de Gran Hermano 15. La hawaiana, de 20 años, se hizo con el maletín tras conseguir un 70'9% de los votos, por delante de sus compañeras, Alejandra y Yolanda, y se convirtió en la ganadora más joven del concurso en toda su historia.

Yolanda fue la primera expulsada de la noche y se convirtió en la tercera finalista de una final única en la historia del reality. Por primera vez eran tres mujeres las que se jugaban los 300.000 euros y el orgullo de ser ganadora de Gran Hermano. A su llegada al plató, la prima de Albacete protagonizó un altercado con Jhonatan, el hombre que le robó el corazón dentro de la casa.

Me has decepcionado. ¡Nunca te mojas por mi!“, le recriminaba la manchega, mientras él se mostraba enfadado y distante.

Llegó entonces el momento de conocer al ganador. Alejandra y Paula, abrazadas y expectantes, vieron como un gigante árbol de Navidad ilustraba imágenes de sus compañeros en el orden en el que fueron expulsados. En lo alto de éste, Paula vio cómo su cara aparecía dentro de una estrella mientras Mercedes Milá anunciaba que era la ganadora de esta edición.

En ese momento, la hawaiana reaccionó como de costumbre: gritando, saltando y corriendo, como no, sin dejar de repetir la frase que la ha caracterizado durante el concurso “¡Muero de amor!”. Mientras tanto, su madre y su hermano, por primera vez en el plató, presenciaron la victoria aplastante de la joven.

Le tocó el turno a la segunda finalista de llegar a plató, al contrario que su prima, Alejandra se deshizo en sonrisas hacia sus compañeros y su familia mientras disfrutaba de los vídeos con sus mejores momentos en Guadalix.

El recibimiento de la ganadora fue, como cada año, impresionante. Cientos de personas aguardaban a la joven a las puertas de Telecinco, donde llegó en una carroza de cuento. A su entrada, Paula se reencontró con su madre, a la que no veía desde hacía 3 años y medio. Su entrevista con Mercedes Milá fue corta pero intensa.

La llegada al plató de la hawaiana era también muy esperada por la expectación que suponía las posibles disculpas de Lucía, tal y como prometió la madrileña tras un altercado dentro de la casa. La madrileña se negó a pedir perdón y Milá se mostró muy molesta.