jueves, 1 octubre 2020 15:48

El aventurero que prometió ser devorado por una anaconda se arrepintió nada más empezar

Paul Rosolie no pudo completar su hazaña. Después de crear una alta expectación, el aventurero no fue totalmente devorado por una anaconda como prometió hace sólo 30 días. El reto 'Eating Alive' no pudo completarse, ya que tan sólo unos segundos nada más comenzarlo tuvo que avisar a los miembros del equipo de producción para que le pudieran rescatar.

En las imágenes del vídeo se puede apreciar como en un primer momento Rosolie cumple con su promesa y la anaconda, de cinco metros, abre su enorme mandíbula y empieza a tragarse al aventurero. Sin embargo, éste rapidamente se da cuenta de que no va a poder conseguir lo que pretendía. ¿Por qué? La constricción empezó a hacer su efecto y tuvo que pedir auxilio para evitar lesiones de gravedad.

“No siento mis brazos, esto se va romper”, gritaba el aventurero, haciendo referencia al traje especial que portaba. Luego les pidió de nuevo, insistentemente: “¡Os estoy llamando! ¡Necesito ayuda!”, replicaba, una vez tras otra.

Los ácidos del estómago de la serpiente estuvieron a punto de estallar el traje especial que lucía Rosolie, formado por fibra de carbono y sangre de cerdo. Por fortuna, no hay que lamentar ninguna deformación ni de animal ni del intrépido aventurero.