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'Negocios al límite' busca reflotar negocios en apuros. Para ello contará con Beatriz de la Iglesia, una reconocida experta en coaching, que será la encargada de diseñar el plan de acción adecuado a cada caso y de acompañar a cada empresario durante la puesta a punto.

Últimas y nuevas oportunidades

'Negocios al límite' comienza con una llamada de ayuda. Un empresario, emprendedor o un simple empleado pide la ayuda del programa porque necesita salvar su negocio o su puesto de trabajo. Es su última oportunidad para superar la crisis que amenaza su negocio y su proyecto personal. 2El taller es mi vida, y quiero que sea la de mi hijo. Que cierre significa que he fracasado yo como persona y como padre”, cuenta el propietario de un establecimiento de chapa y pintura. A partir de un caso como ese, Beatriz de la Iglesia diseñará el plan estratégico adecuado, teniendo en cuenta tanto aspectos profesionales como emocionales y, lo más importante, enseñará la manera de llevarlo a cabo a través de una serie de pautas que los implicados deberán poner en práctica en su negocio y que aplicarán en el reto final que se les plantee.

ETAPAS PARA SALVAR

1. Llamada de ayuda y puesta en marcha

Lo primero que hará Beatriz de la Iglesia será sumergirse en los problemas del negocio. En muchas ocasiones, la falta de experiencia en el sector, la desmotivación, las malas relaciones entre los empleados y la dirección de la empresa, la ausencia de control entre ingresos y gastos, la escasa formación y la carencia de visión empresarial serán algunos de los escollos más comunes.

2. Conocer la opinión de los clientes

“Es curioso que los negocios que hemos visitado no se han parado a escuchar lo que sus clientes opinan de ellos. Me parece un error garrafal, pero todos lo cometen”, explica la coach. En este espacio los clientes expondrán las causas que les han alejado del éxito y, al final de cada programa, expresarán si de nuevo el negocio merece su confianza.

El primer objetivo de la coach es diagnosticar la situación a la que se enfrenta la empresa en cuestión y después trazar unos objetivos en forma de planes de acción para corregir uno a uno los problemas que están abocando al cierre: la desorganización, la falta de experiencia, poca o mala atención al cliente, instalaciones descuidadas, plantillas indisciplinadas, falta de motivación…

3. El reto final y la reinauguración del negocio

Junto a la labor de la coach para enderezar el rumbo de la empresa, un equipo de reformas dará el empujón definitivo remodelando la imagen del negocio. Pero el trabajo no acaba ahí. La coach pondrá a prueba a toda la plantilla con un reto que tendrán que asumir bajo presión. Se trata de la prueba de fuego para Beatriz: si lo consiguen demostrarán que han asimilado todo lo enseñado hasta ese momento. De no ser así, tendrán que seguir trabajando duro hasta demostrar el cambio. “La única forma de obtener resultados distintos es haciendo cosas distintas”, afirma la coach del programa.

EMPRESARIOS DE ÉXITO, AL RESCATE

Para completar el plan de mejora, Beatriz de la Iglesia invitará a un empresario de éxito del mismo sector que el negocio en apuros para que trabaje y asesore a los empleados. En la mayoría de los casos, el empresario demuestra que el éxito suele venir precedido de algunos fracasos.

El empresario acudirá al lugar del negocio y, en base a su experiencia, dará distintos consejos enfocados a aumentar la competitividad. Además, la plantilla al completo del negocio al límite acudirá al establecimiento del empresario invitado y trabajará desempeñando su función u otra distinta para comprobar que las cosas pueden ser de otra manera.

El programa recibirá a empresarios tan relevantes como Alberto Cerdán, el famoso estilista que a la edad de 12 años ya jugaba a ser peluquero en el salón de sus padres y a día de hoy posee 11 centros de belleza; Ángel García Balcones, propietario y fundador de la cadena de gimnasios Body Factory, que empezó con un pequeño establecimiento y ahora dirige una de las más importantes empresas del sector; o Ángel Madroño, que heredó junto a sus hermanos el pequeño taller mecánico de su padre y ahora lo ha convertido en uno de los mejores de España, además de un ejemplo de gestión reconocido con diversas distinciones.

Beatriz de la Iglesia, la nueva coach de Cuatro

“En la vida no se triunfa celebrando éxitos sino superando fracasos”. Así se expresa Beatriz de la Iglesia, la nueva coach de Cuatro. Con formación y experiencia en Marketing, Comunicación y Publicidad, De la Iglesia descubrió hace unos años su verdadera vocación en el mundo del coaching, integrando su experiencia y conocimientos anteriores en ese nuevo cometido.

Beatriz de la Iglesia ha desarrollado su carrera profesional como asesora y coach en multinacionales y PYMES, ocupando distintos cargos directivos. Su espíritu emprendedor le llevó a montar su primera empresa con tan sólo 20 años y desde entonces no ha cejado en su empeño empresarial. Actualmente centra su actividad en ayudar a otras personas a conseguir sus objetivos, tanto profesionales como personales.

En el primer programa: peluquería al borde de la desaparición

Las empleadas de la peluquería que protagoniza la primera entrega de 'Negocios al límite' no mantienen una relación de respeto con su superior. Beatriz de la Iglesia tendrá que enfrentarse a un complejísimo caso en el que fallan tanto las relaciones personales entre empleados como los aspectos más básicos de la gestión empresarial. Para intentar solucionarlo, tendrá que poner en marcha toda su capacidad y experiencia, además de contactos claves en el sector. El prestigioso estilista internacional Alberto Cerdán y su equipo técnico aportarán su visión estratégica y sus mejores recomendaciones.

Beatriz de la Iglesia se trasladará a la periferia de Madrid, donde se ubica la peluquería, un establecimiento de 12 años de antigüedad que ha perdido el 80% de su clientela en apenas tres años. El trabajo de los cuatro empleados está en peligro. El ambiente de trabajo es insoportable: malas palabras, peores gestos y multitud de reproches. Nadie asume su responsabilidad y la clientela se ve obligada a compartir la mala relación de los trabajadores. El resultado: pérdida galopante de clientes.