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Trepidante. Así se puede definir la vida de María Castro. Es la hora de comer y hace un pequeño hueco en su apretada agenda para hablar con nosotros. Por las mañanas, está centrada en el rodaje de la serie de Antena 3. Por las tardes- y sin tiempo casi para descansar- se traslada al Teatro Maravillas de Madrid donde comparte cartel con Antonio Hortelano y César Camino en la divertida comedia del dramaturgo francés Clément Michel titulada 'Una semana… nada más'. 

Estás viviendo un gran protagonismo televisivamente hablando. Aparición en 'Tierra de Lobos' y protagonismo principal en 'Vive Cantando', y justo da la casualidad de que ambas comparten día y franja horaria de emisión. ¿Cómo llevas esto? ¿Es un poco como lo de a quién quieres más, a Mamá o a Papá, no?

Así es. Yo lo comparo más como si fueran dos hijos míos. Es complicado elegir que serie prefiero. Lo que tengo claro es que en cada producción pongo todo el esfuerzo posible. Si por mí fuera, evidentemente, cambiaría alguna de la series a otro día pero es un trabajo que no me corresponde.

Si nos centramos en el desarrollo del personaje, ¿qué papel prefieres interpretar? 

(Se ríe). Al igual que en la anterior pregunta es muy difícil elegir. Cada personaje que hago le tengo cariño. Antes de empezar cualquier trabajo, me siento y me pregunto: ¿me veo haciendo este personaje? Si yo no entiendo el personaje o no me veo haciéndolo, creo que la audiencia que está en casa tampoco lo va a hacer. Eso sí, yo defiendo a muerte todas las series en las que trabajo. ¡Soy fan de la Trini ('Vive Cantando'), de Elena ('Tierra de Lobos')… y de la Jessi ('Sin tetas no hay paraíso')!

¿Qué tiene en común María Castro con Elena y 'Trini'?

Elena es una persona muy familiar, honesta y una madre coraje. Yo no soy madre pero tengo claro que esos valores me representan. En cuanto a 'Trini', es una mujer lanzada en el sentido de que no quiere cerrarse puertas. En eso, creo que tenemos mucho en común aunque yo en el día a día intento tomar las decisiones de forma más meditada porque ella es una chica de barrio muy ambiciosa e impulsiva que no siempre toma las mejores opciones para su vida…

Y aún teniendo la agenda a tope con ambas series, también tienes estás trabajando en teatro… ¿una experiencia estupenda, no?

Así es. Sin duda, está siendo una etapa muy enriquecedora. Es la primera vez que hago una comedia en un teatro y estoy muy contenta. Los compañeros son estupendos y lo más importante, que la acogida del público es buena. No hay mayor satisfacción cuando te vas a casa que ver a la gente que disfruta y se lo pasa bien con lo que le ofreces en el escenario.

Habiendo trabajado en TV, cine y teatro… ¿con cuál de ellas te quedarías? ¿dónde te sientes más cómoda?

Cada una de ellas tiene algo especial. Por suerte, tengo la posibilidad de compaginarlas. Todas me aportan. El teatro es mágico, es irrepetible, único, los ensayos son minuciosos y las emociones son mucho más perceptibles para el espectador. La televisión me encanta: oficio, es rápida y creas una gran familia, son muchas horas las que pasamos juntos. Y el cine, que decir de él, es un arte: queda precioso y todo está cuidado a la milésima. Pero si es verdad que el teatro te ofrece 'un algo' especial y diferente al de la televisión y el cine.

Para mucha gente eras una cara desconocida hasta tu aparición en 'Sin tetas no hay paraíso, ¿Cuánto le debes a esa serie?

Mi carrera interpretativa comenzó mucho antes en Galicia y a nivel nacional tuve también una aparición más destacada en la serie 'SMS' pero si es verdad que en 'Sin tetas no hay paraíso' fue donde realmente me di a conocer en televisión porque tuvo un gran éxito de audiencia. ¿Deberle a la serie? Es probable que me abriera muchas puertas pero la mayor premisa es la del trabajo, la constancia y confianza en uno mismo. 

Hay una corriente popular que señala que sin físico no hay lugar en la televisión, ¿mito o realidad? 

Yo creo que el físico ayuda pero ésta es una profesión de fondo. Se abren y se cierran puertas a lo largo de tu carrera. También depende mucho del perfil que le quieran dar los guionistas, de cómo se pueden ajustar a lo que ellos buscan. Yo misma he tenido en muchas ocasiones un 'no' por respuesta por ser pelirroja, porque se me puede ver mucho y quieren a alguien que pase desapercibida, aunque también me ha beneficiado en otras porque no es tan común ver una actriz pelirroja como puede ser una rubia o morena.

Centrándonos ya en el éxito de 'Vive Cantando': ¿cómo lleva María Castro la parte musical de la serie? ¿Tuviste que prepararte vocalmente?

En navidades del año pasado hice un curso preparatorio pero más centrado en algún musical, que siempre me han llamado mucho la atención. Desde enero de este año, como regalo de Reyes, también empecé a hacer unas clases de canto pero fue algo circunstancial porque no me enteré de que iba a participar en 'Vive Cantando' hasta febrero. Al final me ha venido genial porque mi voz- dulce señala María- dista mucho de la de Trini, que es más de barrio. 

Llevas ya bastantes años en televisión así que… ¿qué consejo le darías a chicos como Ana Mena o Ignacio Montes que se puede decir que están empezando en esto?

No creo que sea la más adecuada para dar consejos a nadie pero… sin duda hay dos elementos fundamentales hoy en día: la paciencia y la formación. La paciencia porque el que la sigue, la consigue. Que se escape una oportunidad hoy, no significa que vaya a desaparecer para siempre. Saldrán otras opciones. En cuanto a la formación es muy importante hacer cosas, muchas cosas, ya sean idiomas, cursos de baile, de canto… en definitiva, todo suma.

Primero fue el Duque (Miguel Ángel Silvestre) y ahora Juanjo (José Luis García Pérez)… parece que la vida amorosa en televisión de María Castro está relacionada con hombres de voz algo rasgada… 

(Se ríe) La verdad es que no lo había pensado, sí, es algo curioso… Yo soy más de fijarme en otras cosas. Una persona alegre y honesta me llama mucho más la atención.

Lo de ser famoso tienes sus pros pero también tiene sus contras pero… ¿qué precio tiene la fama?

Desde mi punto de vista ser famoso no tiene ninguno pro… bueno, quizás el que te hagan regalos a veces (risas). Pero yo no soy famosa porque me interese, yo estoy aquí para ser actriz. Me encanta vivir expresando emociones y contagiar a la gente con ellas. Lo malo, está claro, que pierdes tu intimidad. La gente que te rodea sabe que estás rodeado de cámaras y que salga alguna información o no salga, estás condenado a ello porque eres una cara conocida. Es algo que va relacionado al trabajo en televisión, es lo que hay. Lo asumes cuando entras en este mundo.

Hablando ahora de la actualidad -una de las facetas de María Castro, además de actriz es que fue gimnasta hasta los 19 años y que tiene apartada por el momento la carrera de Periodismo- ¿qué te parece la subida del IVA cultural?

Me parece terrible. Están aniquilando la cultura. Es complicado que así la gente pueda disfrutar del teatro. Antes, la gente iba cuatro veces al cine pero ahora es que va una y gracias. La subida del 4 al 21% ha hecho mucho daño. La obra en la que estamos trabajando tardó un año en ver la luz y fue por ese motivo, es difícil saber cómo va a responder la gente con los precios porque la situación económica es complicada.

Hay una opinión mayoritaria que señala que en España el cine es de mala calidad. ¿Qué le dirías a esas personas?

Yo discrepo de esa opinión. No creo que fuera haya más nivel que en España, lo que ocurre es que los medios son mejores y la inversión es mucho mayor. Evidentemente con más medios, los resultados son más positivos pero si seguimos peleando el sector tiene mucho futuro por delante.

¿No te pica el 'gusanillo' de Hollywood como sí que hicieron otros compañeros tuyos como Miguel Ángel Silvestre o Amaia Salamanca?

Como te he ido comentando, yo no me cierro ninguna puerta. Hollywood suena muy bien y ya he hecho algunas cosas fuera. He rodado en Italia y en Letonia y han sido experiencias muy positivas.

Con el éxito asegurado de 'Vive Cantando' y 'Tierra de Lobos', ¿Qué proyectos tienes para el futuro? 

Pues, en principio esperar a que termine la temporada de Vive Cantando y luego hay que ver qué sucederá. Además, tengo pendiente estrenar la miniserie Anna Karenina. Pero vamos, que tiempo no me sobra… hasta Navidad tengo la vida solucionada (se ríe).