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¡Qué bien te sientan los años! ¿O no?

Hoy nos hemos permitido el lujo de hacer una especie de competición entre los personajes más longevos de nuestra televisión para ver quién se conserva mejor o simplemente ver si nos hicieron más daño los 80 o los 90.

Hemos escogido a siete presentadores de TV que comenzaron en los 80 y aún hoy siguen dando guerra en la tele (unos más que otros).

Comenzamos con Julia Otero. ¿La recuerdan en los 80? Esa melena rematada arriba con pelos de punta a modo de fuente… Los 90 hicieron que esa 'fuente de pelos' se eliminara y se apostara por líneas más geométricas y un flequillo como si estuviera cortado por un hacha. Hoy, a sus 54 años ya se le notan las arruguitas pero sigue manteniéndose muy joven.

De Julia Otero pasamos a Isabel Gemio. La presentadora extremeña sustituyó en los 80 a Julia en el programa de TVE '3×4' y a diferencia de su predecesora prescindió del pelo largo en los 90 pero ahora luce una melena aún más larga que en sus inicios. Tiene 52 años.

También tenemos a Jordi Hurtado, paradigma de personaje que no envejece. Y la verdad pocos cambios se pueden apreciar en él desde los 80 cuando presentaba 'Si lo sé no vengo'. Cambios de gafas y pelo menos cardado y afro, simplemente, pero el actual presentador de 'Saber y Ganar' se conserva igual a sus actuales 56 años. Aún está por ver si no es un holograma, un robot o inmortal, como se apunta en Wikipedia sobre las bromas que circulan sobre él.

Muchos de estos tipos de personajes 'perennes' en nuestra tele nacidos al abrigo de los 80 tienen un origen común: las mañanas de TVE y Jesús Hermida.

Así encontramos a Irma Soriano, Consuelo Berlanga y Nieves Herrero, que en la actualidad tienen 50, 56 y 58 años respectivamente y que se han tomado muy a pecho lo de envejecer bien.

Por último hemos elegido también a Mercedes Milá, que a sus 62 años (la más mayor de nuestra selección) sigue dando guerra y presume de físico y atractivo. ¡Como debe ser!

Ahora bien… ¿quién de los siete ha envejecido con más dignidad?

Nosotros no nos vamos a mojar.