jueves, 24 septiembre 2020 3:45

Análisis Struggling – Bizarro y divertido a partes iguales

La primera incursión de Frontier Foundry, una filial del estudio Frontier Development, en el mundo de los videojuegos se lanzó por sorpresa con motivo de la Gamescom y ha resultado ser uno de los juegos más divertidos del año por su simpleza y su buen diseño: Struggling.

Nos ponemos en el cuerpo de Troya, un ser creado con las cabezas de Héctor y Aquiles. Dos héroes míticos que todos los amantes de la mitología reconocerán al instante. Troya cuenta con una forma grotesca compuesta por dos cabezas, cada una está encargada del movimiento de un brazo. Así pues, podemos jugar este juego con un mando y cada parte del mando controla un brazo o con dos personas y la diversión se multiplicará.

Control muy aleatorio

La diversión de Struggling reside en la aleatoriedad de movimiento de brazos, que es complicado y el cómo hacer llegar a Troya a la otra parte del escenario sin morir en el intento. Deberemos mover los brazos por separado y de una manera que nos permita avanzar y no siempre va a ser posible, es aquí cuando vienen las carcajadas, cuando vemos al personaje arrastrarse agónicamente sin ser capaz de moverse, o lo que es lo mismo, sin ser nosotros capaces de moverlo.

Nuestra torpeza al mover al personaje será lo que tardemos en ir completando los escenarios. Escenarios hechos para que vayamos avanzando y agarrando los salientes para ascender o que muestran cosas grotescas y divertidas en pantalla. Al jugarlo nos da la sensación de que los desarrolladores son los que se están riendo de nosotros en la forma en que han planteado los niveles.

A medida que vayamos cogiendo el truco a la criatura, iremos avanzando algo más rápido. Podremos explorar algo los mapas para recoger objetos coleccionables y podremos descansar en los puntos de control que son bastante frecuentes.

Plataformas 2D bizarro

Gráficamente es un juego en 2D que está bien pensado para que nos echemos unas risas por sus físicas y todo lo grotesco que lo rodea. Es un juego que vas a odiar o vas a amar, no tiene un punto medio y mucho de eso es culpa de su apartado gráfico, sencillo pero rompedor.

Struggling no es el juego del año. Tampoco lo pretende. Sin embargo, al menos en nuestro corazoncito, esta fea criatura llamada Troya tiene un huequito. Es un juego al que recurrir para jugar con amigos y echarse unas risas sanas. No esperéis mucho más de él. Frontier Foundry está al cargo de su desarrollo y les damos las gracias porque su primer título es un soplo de aire fresco.