viernes, 25 septiembre 2020 15:19

Análisis V-Rally 4: La vuelta de un mítico

A día de hoy la disciplina de Rally ha perdido mucho interés y nada tiene que ver con la de hace alguna década cuando en el mercado podía haber varios títulos que eran top en ventas. Uno de ellos era V-Rally, que se caracterizaba por darle un tono más arcade al juego y con un toque de ligereza en el control de los coches que te hacía amarlo y odiarlo a partes iguales.

La fiebre se acabó con el fin de Playstation 2, la desaparición de Colin McRae y Richard Burns y la retirada de Carlos Sáinz de las pistas a este nivel. Aún así algunas compañías siguieron apostando por el Rally pero ya no tenía ni el éxito ni desataba la fiebre de las entregas anteriores.

Hasta ahora, cuando se está intentando revitalizar el mundo de estas carreras y también tenemos a la vista un lanzamiento basando en el Dakar. Y una década y media después vuelve V-Rally en su cuarta entrega y con algún miembro del equipo del juego original en este equipo. BigBen Interactive es el distribuidor en España de V-Rally 4 mientras que el estudio francés Kylotonn ha sido el encargado de realizar el juego. Kylotonn son famosos por haberse encargado de otros juegos de Rallys como WRC 7 y otros juegos de conducción comoTT Isle of Man o FlatOut 4 entre otros, así que esta disciplina no les pilla de nuevas.

Con V-Rally han querido devolver el espíritu original de la saga a este 2018 y en parte lo han conseguido pero añadiendo contenido, algo que está muy de moda, ya que han querido unir varias disciplinas como son los Rallys con coches modernos y clásicos en tramos de un punto a otro o en circuito contra más coches, carreras de Buggys, Hillclimb, es decir carreras contrarreloj en complicados y finalmente Extreme-Khana, una divertida y peligrosa Yinkana que tendremos que completar de una sola pieza.

En cuanto a la conducción hay que decir que si has jugado a anteriores entregas de V-Rally el control te recordará a esos juegos, un coche ligero que sobrevira a la mínima que toques la dirección, pero por suerte Kylotonn ha pensado en ello y permite moderar el control a tu gusto de tal manera que el coche no sea tan delicado. Si que hemos notado que no hay mucha diferencia entre los autos y casi todos se comportan de la misma manera. Igualmente el cambio de condiciones climáticas no afecta a la física del juego. Si se nota cierto cambio, tanto en distintas superficies como en distintas condiciones del tiempo pero a priori debería ser mayor y no afecta demasiado.

El principal modo de juego, el modo de un solo jugador nos llevará a formar nuestro equipo de Rallys donde podremos contratar a nuestro equipo de mecánicos e ingenieros, tendremos que conseguir dinero para adquirir coches mejores e investigar implementos para estos coches mientras vamos corriendo distintas pruebas de distintas disciplinas en bastantes lugares del mundo como el Gran Cañón del Colorado, La selva de Malasya o los coloridos campos de flores en Japón sin olvidarnos de la tierra de Kenya o el asfalto y la grava de Inglaterra y más lugares del mundo, dando como resultado más de 70 carreras.

Tenemos a nuestra disposición más de 50 vehículos entre modernos y clásicos como los típicos Renault de los años 70 o los más modernos Porsche o Ford último modelo en Rally. Cada uno está perfectamente recreado y tienen mucho carácter aunque a la hora de correr, como ya hemos comentado, no difieran mucho unos de otros.

También cuenta con un modo multijugador tanto a pantalla partida como online donde se compite con otros pilotos. No es un modo muy profundo pero da para entretenerse sobretodo con los retos temporales que otorgan un gran premio si se completan.

En cuanto a la gráfica el juego cumple sin más ambición. Los escenarios hay que decir que son muy bonitos y algunos lugares como las cataratas de Malasya te dejan con la boca abierta o correr a toda velocidad por acantilados en el Cañón del Colorado te ponen los pelos de punta, pero los coches no sufren grandes desperfectos y esto es un punto negativo. Interiormente si que pueden dañarse pero esto no afecta de gran manera a la jugabilidad. Sin embargo tenemos que destacar los efectos climatológicos que están muy bien recreados y dan mucha sensación de realismo.

En cuanto al sonido del juego los motores están muy bien recreados con una banda sonora destacable y un doblaje al español que nos ayuda con un copiloto bien implementado en el modo de Rallys, que nos va cantando las curvas y es una gran ayuda a la hora de conducir y no perdernos en el mar de curvas.

V-Rally 4 más allá de lo que es el juego, es una gran noticia para el mundo de los videojuegos ya que es una saga de gran prestigio y tenerla de vuelta es algo que celebrar. El juego cumple, da lo que promete sin ser ni el mejor del sector ni el más realista en cuanto a simulación pero ya lo dijeron los chicos de Kylotonn. V-Rally es una alternativa a otros juegos de Rally que te dejará un buen sabor de boca si le das la oportunidad, y creo que con el nombre que tiene, se la merece.