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Tras pasar por PC con un acceso anticipado, Playwood Project ha decidido que también los jugadores de consolas tenían derecho a disfrutar del peculiar juego que se sacaron de la manga allá por 2018 y que sin duda es una entretenida e innovadora propuesta de juego de rol, estrategia y juego de tablero.

Lo primero que llama la atención en este Wartile es la forma en el que está diseñado, cual tablero físico de mesa con sus figuritas y toda su decoración. Las figuritas están realizadas al estilo de los típicos juegos de rol con los que jugábamos de pequeños o que los más fanáticos siguen jugando e incluso que pintan en estos momentos donde tenemos más tiempo libre en casa. Wartile es un juego inspirado en la mitología nórdica que encuadra batallas épicas entre los Vikingos y los ingleses.

Los combates se llevan a cabo en tiempo real pero con su truco, para poder moverse cada figurita, hay que esperar un tiempo tras el último movimiento. Así pues debemos contar con la estrategia y nuestros reflejos para anticipar movimientos y planificar cómo se va a desarrollar la partida para reaccionar bien ante todo tipo de situaciones que se puedan dar. Nos ha sorprendido la buena IA del juego que actúa de forma inesperada totalmente y con unos patrones que no podremos adivinar, con lo que siempre tenemos que estar alerta y no confiarnos.

En el tablero podremos jugar con hasta 5 figuras que representan a personajes con distintas habilidades y estadísticas. Desde bárbaros que hacen de tanque hasta arqueros con ataques a distancia. Cuantas más figuritas en el tablero, más dificultad tanto por los enemigos como por la gestión en tiempo real de todas ellas. Aunque esto se puede aligerar un poco con la ralentización, pero si queréis disfrutar del juego en esencia, todo se debe jugar en modo normal o difícil. Así pues deberemos gestionar a cada unidad por separado, aunque podemos moverlas todas a la vez.

De nuestra habilidad en poner a cada figurita en su lugar correcto y de gestionar las situaciones dependerá nuestro éxito en la partida. Si colocamos a un arquero a dar los primeros golpes en la primera línea de batalla, obviamente no va a ir muy bien el enfrentamiento. En cuanto a las batallas, nuestras figuras atacan automáticamente a las enemigas cuando estén a una distancia que puedan hacerlo. Esto no se puede cancelar ni parar, ya que la acción no se detiene. Las batallas se deciden según la estadística de los contrincantes, así pues, tendremos que estudiar bien todos los movimientos y no dar un paso en falso para no quedarnos rápido sin opciones de batalla.

Pero no solo nos vamos a dedicar a mover las figuras por el escenario y a pensar en los movimientos, Wartile nos va a hacer usar las habilidades únicas de cada personaje o figura, que se consiguen en forma de carta. Al ir subiendo el nivel, cada personaje va adquiriendo unas acciones y estas cartas serán usadas en batalla, pero cuidado, hay que hacerlo rápido y de manera correcta o quizás podamos perder la propia carta.

Entre las habilidades que tenemos para elegir están las de colocar trampas para animales, curación el grupo, golpe de escudo… Todas ellas limitadas por la cantidad de magia que tenga nuestro personaje. A medida que vaya subiendo la dificultad del juego, estas habilidades serán más imprescindibles, así que también hay que ir utilizándolas con cabeza.

Eso sí, la dificultad es algo que nos ha sorprendido gratamente con una curva muy suave, pero ascendente. El juego nos va explicando todo según va transcurriendo la aventura y sin agobiarnos con sobreinformacion, algo que es un fallo en algunos juegos de este tipo. Vamos aprendiendo a medida que jugamos y vamos entreteniéndonos y divirtiéndonos, no está hecho en forma de largo y aburrido tutorial. Las primeras misiones quizás son algo simples y de fácil resolución, pero lo bueno se acaba pronto y rápidamente se va a poner la cosa complicada y va a suponer un reto para los más valientes.

Otro de los puntos que alude al rol es la progresión de los personajes, que pueden ir ascendiendo niveles según la experiencia pero además pueden ir consiguiendo equipo, armaduras y armas y otros objetos útiles para nuestra aventura. Así pues no solo nos quedamos con los combates si no que también Wartile nos ofrece una parte de exploración para mejorar objetos y encontrar secretos ocultos.

En cuanto a la parte gráfica, ya lo comentamos al principio, Wartile sorprende por su aspecto gráfico, por sus escenarios en forma de diorama y por sus figuras simples pero personalizables. En este aspecto reside su encanto y les gustará a todos los amantes del rol de tablero. La parte sonora cumple y el juego viene traducido al español, así que un pnto positivo en este aspecto.

Una alternativa a los juegos de rol de mesa, un juego de rol de mesa virtual, esta es la propuesta de Wartile, una propuesta indie pero que está hecha con amor y cariño y eso se nota. Si queréis darle una oportunidad, no os va a decepcionar. Wartile para consolas es sin duda un buen juego apto para todos los públicos.