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Pocos juegos se han acercado al tema de las sectas en este mundo. Quizás Far Cry y alguno más pero The Church in the Darkness de Paranoid Productions nos hace vivir una aventura de esas dignas de película con secta en Sudamérica y familiares a los que rescatar.

Y es que nos ponemos en el papel de un ex-policía que debe infiltrarse en una secta muy peligrosa que tiene su base en el interior de la selva de algún país sudamericano. Freedom Town es el nombre de este campamento en el que tienen retenido o quizás no tan retenido, a nuestro sobrino. La secta en cuestión es la Misión de la Justicia Colectiva y sus líderes son Isaac y Rebecca Walker.

Comenzamos el juego a la entrada del campamento y tendremos que introducirnos en lo más profundo de esta comuna utilizando el sigilo. Así pues tendremos que evitar ponernos en la visión de los guardias y adeptos a los que podremos incapacitar e incluso matar, deberemos desactivar alarmas y pasar inadvertidos ante los distintos sistemas de alerta que hay diseminados por la zona.

Cada partida será diferente porque el juego está realizado de forma que todo vaya cambiando, tanto las creencias, la fe de la secta, el discurso de los propios líderes e incluso el objetivo. Una vez estemos deambulando por el campamento tendremos que encontrar todo tipo de objetos que nos ayudarán como munición para nuestra pistola, ganzúas para abrir puertas, botiquines de salud o incluso elementos para desactivar las alamas, ya que con la mano vacía no podremos.

Como decimos, cada partida es diferente y la secta actuará de una forma distinta, así pues tendremos que ir aprendiendo según el comportamiento determinado que se produzca. Tendremos un mapa en el que más o menos se dará la ubicación de nuestro sobrino y hasta allí tendremos que ir, pero además por el camino nos iremos encontrando personas que nos ayudarán ya que aunque están dentro de la secta, no saben como salir y es su vía de escape. Así pues con nuestro sigilo y sabiendo qué debemos hacer y sorprendiéndonos con cada nueva partida, el juego se hace bastante rejugable. No es un juego de disparos, al contrario, es de infiltración en un nuevo escenario cada vez y con nuevos patrones distintos.

Gráficamente no destaca en demasía. Los escenarios están bien recreados pero los personajes están realizados con texturas simples que dan para distinguirlos pero sin mayor detalle. En cuanto al sonido, cumple con su función y ambienta el desarrollo del juego pero no destaca. Si que vamos a ponerle un punto negativo grande y es que The Church in the Darkness no ha sido traducido a nuestro idioma, así que para aquellos que tengan dificultades con el inglés, será más complicado jugar y enterarse de lo que va sucediendo y lo que se va anunciando por los altavoces dispersos por el campamento.

The Church in the Darkness nos lleva a lo que eran las sectas en los años 70, una esperanza de vida para almas perdidas de la que se entraba pero no se estaba seguro de salir. Todo esto pone un buen cóctel con sigilo y juego procedural en el que cada partida es diferente. Este juego quizás tiene 2 puntos muy negativos que son la lentitud en la carga y que no está traducido a nuestro idioma pero es una buena opción para los que quieran jugar a algo diferente.