domingo, 9 agosto 2020 17:16

Análisis Shenmue III – La aventura de Ryo Hazuki continúa 18 años y varias generaciones después

Shenmue III es uno de esos juegos a los que hay que dedicarle horas, paciencia y disfrutarlos como la buena comida, con calma, apreciando todos sus detalles con calma. Tras 15 años de silencio tras la segunda entrega de Shenmue, un juego, que siendo objetivos, no tuvo demasiado éxito en nuestro mercado, Yu Suzuki anunció una financiación Kickstarter que completó con algo más de 6 millones de dólares, así pues tras tres años y con un presupuesto algo reducido, nos llega de la mano de Koch Media y desarrollado por Ys Net el sueño que muchos esperaban, sobre todo su director: Shenmue 3, la continuación de la historia del chico de la tirita en la cara.

La historia comienza con un breve vídeo introductorio que nos rememora las andanzas de Ryo tanto en Shenmue como en Shenmue II, juegos que fueron remasterizados no hace demasiado y sin querer realizar muchos spoilers, nos sitúa justo donde acababa la segunda parte, en una misteriosa cavidad en el que hay grabados dos espejos. Tendremos que encontrar al autor de esta cueva a lo largo de la China profunda allá por 1987, en donde el juego está ambientado y por esos lugares habrá que recorrer esta aventura junto a Ryo y a Shenhua.

De mucha gente es sabido que la saga Yakuza se ha apoyado mucho en los pilares puestos por Shenmue y este Shenmue 3 sigue esos pilares. Tendremos un mundo abierto en el que realizar las tareas cotidianas de la vida común. Ryo necesita comer para poder seguir adelante y esta comida se consigue con dinero. También podremos mejorar la técnica del combate a partir de comprar unos determinados pergaminos y pagar nuestra estancia en determinados hoteles. Todo este dinero no viene del aire, así pues deberemos realizar una serie de tareas por las que seremos remunerados, que es algo lento pero nos hará sentirnos orgullosos de nosotros mismos y de nuestro sueldo ganado con el sudor de la frente. Podremos pescar y vender los peces, cortar leña y vender objetos que vayamos consiguiendo. Si nos gusta el azar incluso podremos jugarnos nuestros ahorros en apuestas, y quizás salir con más dinero que con el que entramos. Lo básico en todo esto es tener para comer, ya sea fruta o platos de restaurantes que nos mejorarán la resistencia de cara a aguantar todo el día, la jornada de Ryo es de 8 a 22.

Shenmue III es un juego de mundo abierto en el que no tenemos un lugar donde ir, sin embargo tenemos un diario donde Ryo va apuntando cuál es el siguiente objetivo. El encontrarlo ya está en nosotros y deberemos ir preguntando a quien encontremos para dar con lo que buscamos. El saber ubicarse en esta entrega es básico y deberemos ir reconociendo todos los lugares que visitamos para no perdernos, algo que sin indicaciones puede suceder, sobre todo al comienzo cuando no conocemos la zona ni los caminos ni los pueblos. Todo ello para realizar tanto las misiones principales que se nos encomiendan como algunas secundarias para ayudar a los paisanos que estén en pequeños problemillas y ganarnos algún extra.

En uno de los puntos en donde se ve que el juego no tiene un presupuesto alto es quizás en los controles, que no están del todo pulidos. En cuanto a los combates, no son demasiado intuitivos y deberemos ir realizando combos con los cuatro botones habituales, especiales y cubriéndonos. A medida que vamos ganando experiencia podremos ir mejorando la fuerza, resistencia y vida así como la técnica del combate, esto se hace practicando y nos servirá para ir derrotando a los enemigos que vayan apareciendo en el camino y que van teniendo más nivel. Además en pleno combate podremos tomar unas medicinas que nos repongan.

Deberemos ir mejorando la técnica en los dojos de artes marciales y aprendiendo nuevos movimientos que introducirán unos eventos de pulsación de los botones que aparecen en pantalla. Así pues para realizar estas técnicas especiales nos aparecerá una pantalla y una secuencia de botones que hay que repetir y dependiendo de cómo lo hagamos hará mejor o peor el movimiento o incluso si fallamos, no lo hará. En definitiva el combate en cuanto a los controles es bastante básico, algo que se extiende de igual manera a las acciones que realizamos en los trabajos y en las actividades y que nos permite realizar minijuegos pulsando tan solo un botón.

Estas variadas actividades son, entre otras la de pesca, o incluso el ir a jugar a los recreativos con unas cuantas máquinas variadas conocidas por todo el mundo como el minigolf o tirar a canasta y un videojuego de lucha.

Gráficamente es otro de los puntos en donde flaquea Shenmue III por su bajo presupuesto. No es un juego con gran calidad gráfica como lo visto recientemente en otros lanzamientos, pero tampoco desluce el resultado final. Los modelados están bien realizados y nos han encantado como han plasmado todos los parches de la chaqueta de Ryo o el diseño artístico de los npcs de los pueblos. Mención destacada merece la dirección artística que nos deja con la boca abierta con algunas estampas de paisajes y sobre todo cómo han introducido toda la cultura de esa China profunda que es muy complicada de descubrir si no es por este tipo de juegos.

La banda sonora es impecable y toda ella basada en un estilo oriental tanto en sus melodías como en sus instrumentos. Nos sentiremos como dentro de la China rural más profunda tan solo con escuchar lo que va sonando, eso sí, hemos notado algunos cambios bruscos entre melodías que quizás te sacan un poco de la ensoñación. En cuanto al doblaje, el juego está en inglés pero se agradece sobre manera que Shenmue III esté traducido con textos en español, algo que realmente va a abrir el juego a más mercado en nuestro país y que definitivamente va a dar con la tecla del éxito que sus predecesores no tuvieron.

Si eras fan de Shenmue, estás muy de enhorabuena porque aquí tienes la continuación de aquella historia de Dreamcast en todo su esplendor y con algo esencial, jugar a Shenmue III es volver 18 años atrás porque se nota que el juego está tratado con mucho cariño y que es lo mismo que eran sus entregas anteriores. Esto se agradece porque a veces, con el paso de tanto tiempo y del avance de tecnología aparecen juegos que son continuaciones pero realmente te das cuenta de que no es lo mismo. Este Shenmue III si es lo mismo. Vive en primera persona una apasionante aventura dentro de la China rural con unos personajes muy carismáticos y multitud de cosas por hacer. El jugo tiene sus taras pero tras tantos años, esto se le perdona. YS Net lo ha desarrollado y nos lo trae hasta España, con una edición normal y una magistral edición coleccionista, Koch Media.

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