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Redeemer: Enhaced Edition acaba de llegar hasta Xbox, Switch y Playstation apenas sin hacer ruido. Encuadrado en el género Brawler de acción vertical, este juego es frenético desde el minuto cero. Nos lo trae Koch Media y ha sido desarrollado por Buka Entertainment y Ravenscourt.

Nos ponemos en la piel de Vasily, un ex-agente de élite de una organización de armas cibernéticas que quería convertirlo en mitad humano, mitad máquina. El bueno del protagonista huye hasta un monasterio budista y allí pasa dos décadas hasta que la organización por fin lo encuentra y comienza la carnicería.

Por que sí, porque Redeemer es una carnicería desde el primer segundo de juego. Como decíamos antes, es un brawler, es decir, con una vista isométrica deberemos acabar con los enemigos en pantalla mientras vamos avanzando por el mapa, primero escapando del templo y más adelante en otros escenarios que no queremos desvelar.

Vasily puede luchar con las manos vacías haciendo combos entre puñetazos y patadas. También podremos usar todo tipo de armas que vayamos encontrando como antorchas, hachas, martillos… Y por supuesto armas de fuego. Está muy bien determinado el control para cada cosa. Así pues el combate físico se hará con los botones mientras que el combate con fuego se realizará apuntando con el stick y disparando con los gatillos del mando.

Hay que destacar la corta duración de las armas y la poca munición. Un cuchillo puede servirnos para eliminar a uno o dos enemigos pero rápido se rompe. Por su parte un arma de fuego nos otorga muy pocas balas y para matar necesitaremos varios disparos. También tendremos la opción de contraatacar si pulsamos el botón adecuado en el momento justo y la opción de esquivar ataques.

Perderemos energía con asiduidad porque habrá veces que en combates con varios enemigos a la vez nos golpearán fácilmente, para recuperar la salud no tendremos más que eliminar enemigos. Si queremos un extra mayor podremos ejecutarlos pulsando el botón cuando una calavera salga sobre la cabeza del contrincante caído o usar elementos del entorno. Este modo de jugar al ataque nos ha gustado mucho aunque no es nuevo. Doom ya lo traía, si te quitan vida debes matar y si vas muy a lo loco te quitarán vida.

La poca duración de las armas, tanto de fuego como de daño físico nos hará tener que estar cambiando de arma a cada momento, algo que hace frenético este juego. Además los enemigos cada vez serán más duros y costará más acabar con ellos. A pesar de que la vista es desde arriba, hay en momentos en los que se acerca al personaje para ver más la acción. Esto ocurre cuando acabamos con un enemigo o lo ejecutamos.

En unas 6 horas haciendo exploración podremos terminar la campaña. La exploración nos servirá para ir encontrando Tablets y pergaminos, además de los diseños de la galería para ver luego. Los tablets y pergaminos los usaremos para mejorar las estadísticas del personaje, ya sea a la hora de luchar o de usar armas de fuego, eligiendo un total de hasta 50 mejoras. También Redeemer tiene un toque rolero ya que al matar enemigos ganaremos experiencia y subiremos de nivel mejorando las estadísticas según luchemos, es decir, si somos de dar muchos puñetazos, subirá más rápido esa mejora, así que hay que adecuar el estilo de juego también a esto. Además tendremos la posibilidad de jugar con un amigo en la misma consola.

Por si el modo de historia se nos queda corto tenemos la arena en donde deberemos acabar con las hordas de enemigos que nos van apareciendo. Los distintos escenarios de la arena los iremos desbloqueando a lo largo de los capítulos del juego.

Gráficamente el juego se ve fluido y tiene bastantes detalles que si que dan la sensación de que se le ha puesto mimo en el desarrollo. Quizás los diseños de los personajes están algo desangelados. En todo el fragor de la batalla el juego no da bajones de rendimiento y eso se agradece. En cuanto a la banda sonora, acompaña a la acción sin destacar pero sin desmerecer.

Este Redeemer: Enhaced Edition nos recuerda a los beat em up de los años 90 pero con mejores gráficos y actualizado a nuestro tiempo. Sin duda es un producto de calidad dentro de un mercado en el que no ha tenido prácticamente publicidad. Tiene frenetismo, violencia, sangre, armas, peleas y mamporros sin límite. Para pasártelo en varias tardes solo o con un amigo es una excelente opción. A nosotros nos ha gustado bastante, sabiendo que ni es un triple AAA ni lo pretende. Otro acierto de los amigos de Koch Media.