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Se está poniendo muy de moda que el terror inspirado en las novelas del escritor H. P. Lovecraft sea llevado o recreado al mundo de los videojuegos, y nos es para menos, la espectacularidad de las criaturas y la agobiante atmósfera es ideal para este género audiovisual. Moons of Madness deja las húmedas calles de Londres o de cualquier ciudad inglesa del XIX para llevarnos al futurista Marte. De la cabeza y manos de Rock Pocket Games ha salido este terrorífico Moons of Madness.

Nos encontramos en una base espacial en Marte, en donde tenemos un sueño en el que vemos que unos terroríficos tentáculos han invadido nuestra nave. Al despertar todo ha quedado en una pesadilla pero tendremos que repetir ciertos pasos que dimos en el sueño y que nos suenan a flashback. Aquí comienza un juego de aventuras y exploración en primera persona en donde no faltarán los toques de terror y sustos varios.

En Moons of Madness deberemos recorrer el escenario en busca del objeto que se nos haya pedido o en pos de completar el puzzles para poder seguir avanzando por unos escenarios bastante pasilleros y agobiantes dentro de la estación espacial. Cuando decimos pasilleros, nos referimos tanto al sentido literal de la palabra, ya que la nave espacial está repleta de pasillos más o menos estrechos y de la parte alegórica de un juego en donde cada puzzle y cada acción tiene una solución y no hay otras alternativas, tendremos que hacer lo que se requiere para poder seguir avanzando. Eso sí, el juego da la ocasión de a veces poder salirnos un poco del camino para encontrar coleccionables y objetos como documentos que ahondan en el guión y nos hacen sumergirnos en aventura.

En Moons of Madness tendremos partes más tranquilas en las que explorar directamente pero también hay otras partes en las que se pasa a la parte de los sustos. Quizás el juego es demasiado brusco en este aspecto y no pasa suavemente de unas a otras, es decir, pasado un rato de juego sabremos si vienen parte de susto o parte de tranquilamente estar buscando lo que tengamos que buscar. Esto no es que sea malo, pero realmente le quita algo de factor sorpresa y le otorga mucha predictibilidad.

Sin embargo tenemos que decir que el juego, por esa característica cuadriculada, te permite saber qué debes hacer a continuación y no estar dando vueltas durante unos minutos sin saber a dónde dirigirte. Además que nos va dando bastante variedad de puzzles para ir completando con mecánicas distinta, desde mover unos libros hasta buscar los objetos en el entorno. Todo ello dentro de una ambientación marciana pero que casa perfectamente con lo que Lovecraft plasma en su imaginario. Con un buen guión, con el comienzo que ya hemos contado y que nos mantiene en vilo en toda la duración, cerca de 8 horas, de juego.

A nivel gráfico no podemos destacar demasiado, quizás el diseño artístico bueno, mezclando la tecnología de una instalación espacial futurista mezclada con los elementos de Lovecraft, que funcionan unidos perfectamente. El juego es fluido y no hemos tenido caídas de frames en ningún momento. En la parte sonora el juego cumple para ambientar el terror, esto es imprescindible para que esta sensación funcione, y aquí lo hace. El doblaje de Moons of Madness está en inglés con unos actores correctos y una traducción mediante subtítulos al español que también es buena y nos permite comprender todo lo que se va hablando.

Si eres fanático del terror de H.P. Lovecraft y de las películas de ciencia ficción, Moons of Madness mezcla estos dos conceptos, que a priori son lo más alejado del Mundo, pero que en la práctica, encajan perfectamente. Encajan porque Rock Pocket Games mantiene el juego en todo momento bajo control y con eso puede manejar el ritmo de la aventura. El guión es bueno y te engancha y además tiene algunos sustos que nos han hecho levantarnos de la silla y algunas situaciones donde la adrenalina se nos ha disparado. Moons of Madness no es un mal juego para pasar un rato entretenido si le das la oportunidad.