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Lo retro está de moda y las modas siempre vuelven. Llevamos un año en el que han ido publicándose diversos juegos de los años 90 y los chicos de Avance se han sacado de la manga Grip: Combat Racing, un juego basado en Rollcage.

Rollcage era la evolución de los juegos de carreras de principios de los 90 en los que naves a velocidades supersónicas corrían por un circuito cerrado, como por ejemplo el Wipeout o el F-Zero. Rollcage dejó a un lado las naves y colocaba en el circuito coches con grandes ruedas que podían circular de un lado y de otro lado además de incorporar elementos de ataque y defensa al más puro estilo Mario Kart. Con estos elementos en la coctelera Caged Element, los desarrolladores han querido actualizarlo con una nueva licencia y traerlo hasta las consolas modernas.

En Grip podremos circular por cualquier parte de los circuitos, esto es, tanto por las paredes como por los techos, ya que a las velocidades que corre el coche, la gravedad no le afecta, pero no quiere decir que no siga habiendo gravedad y esto en ciertas ocasiones nos hará desubicarnos en cuanto a lo que es arriba y lo que es abajo. Y a veces el coche tendrá comportamientos que nos hará caer mal posicionado o incluso en sentido contrario, pero esta es la gracia de Grip, la imprevisibilidad de sus físicas.

En los circuitos también existirán los típicos elementos del género como los potenciadores de velocidad o diversos items de ataque y defensa como ametralladoras, bombas, escudos o turbos que deberemos recoger pasando por ellos a toda velocidad. En cuanto a circuitos tenemos 20 disponibles de lo más variado, desde muchos con atajos, caídas, rampas impresionantes a otros más básicos. Todos con una gran ambientación galáctica al más puro estilo de los juegos de hace dos décadas. Hay que decir que hay que ir con mucho ojo a la hora de correr porque en el momento menos esperado el coche puede despeñarse o no apreciarse correctamente por dónde debe circularse. Pero esto hace más interesante la carrera ya que no va a ser fácil ganar.

Uno de los puntos más fuertes del juego es su editor de coches con prácticamente infinitas combinaciones entre los varios coches disponibles. El completo editor nos permitirá personalizar nuestro vehículo desde el color al estilo de neumáticos e incluso hasta vinilos.

En el modo juegable tenemos tanto modo offline como modo multijugador. En el modo sin conexión podremos correr la campaña con varios torneos que deberemos ganar para avanzar. Cada copa va aumentando la dificultad progresivamente. La curva de dificultad es adecuada, aunque puede ser incluso un pelín alta para principiantes pero rápidamente te haces con los controles del coche. También tendremos un modo de partida libre en el que podremos seleccionar la pista, la carrera o los competidores a modo de práctica.

En el modo multijugador podremos jugar con hasta 4 amigos en una consola. También está disponible el modo online con distintos tipos de competiciones, desde la carrera clásica hasta la que va por eliminación y cada medio minuto va desapareciendo el último clasificado y así hasta el final. También hay una carrera definitiva en el que ganará el que más enemigos destruya. Para los que no busque la carrera a secas si no que quieran más disparos tenemos la Arena con diversos modos como partida a muerte, roba el alijo y bomba explosiva en el que cada vehículo emite ondas que revientan al resto de competidores. Finalizamos con el modo Carkour, que pondrá a prueba nuestra pericia a los mandos del peculiar coche Sin duda por modos de juego Rollcage no va a defraudarnos ya que hay para todos, tanto para los que busquen más la velocidad como para los que sean más del estilo de batalla.

Gráficamente no podemos ni destacar ni achacar nada, cumple con lo que un juego así demanda. La sensación de velocidad está muy conseguida y cuando vayamos a más de 500km/h tendremos los nervios de controlar el coche porque parecerá que en cualquier momento saltará por los aires, esto es algo complicado de conseguir pero Grip: Combat Racing lo recrea de modo excepcional.

La BSO tampoco destaca más allá de temas techno que no pasarán a la historia, pegan con el ambiente del juego y con eso nos quedamos.

Grip: Combat Racing es uno de esos juegos ideales para matar horas ya que no requiere de nada más que ponerse a jugar y pasar el rato y gracias a Avance lo tenemos en nuestras manos. Cuenta con bastantes modos de un solo jugador y con el multijugador para no aburrirse y además para los usuarios de Xbox está incluido en el Gamepass de forma gratuita, que es ideal para probarlo. Los más veteranos reconocerán la esencia del clásico Rollcage en este Grip, y los más novatos se sorprenderán por la jugabilidad. Si te haces con Grip, seguro que acertarás.