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Hay un dilema para muchos jugadores que ha abierto muchos debates: ¿Qué Final Fantasy es el mejor? Algunos opinan que el IX, otros que el X, otros quizás el XII… Pero la disputa grande está entre los que apoyan al VII y entre los que prefieren el VIII. Está claro que Final Fantasy es el buque insignia de Square Enix y que gracias a Koch Media todos los podemos disfrutar en la nueva generación de consolas. La desarrolladora japonesa estuvo especialmente inspirada con los dos Final Fantasy, VII y VIII que llegaron a finales de los 90 donde algunos de los gamers más novatos todavía no habían nacido, es por eso, y siguiendo la política de Remasterizaciones, que llega ahora, tras el X y X-2 y el XII, el VIII Remastered hasta PS4, Xbox, PC y Switch para disfrute de uno de los mejores JRPG de todos los tiempos.

Cloud dejó el listón muy alto pero Squall recoge el testigo como protagonista de la 8ª entrega con un argumento distinto a los otros Final Fantasy, algo común ya en la saga. Aquí, como decimos, somos Squall, un alumno del Jardín de Balamb donde estudia para ser del cuerpo más preparado para combatir amenazas, llamado SeeD. Tras aprobar su examen comenzará la historia en la que luchará contra la bruja Edea, además de lidiar con su rivalidad con Seifer. Conocerá a Rinoa, quien pondrá el toque romántico o a sus compañeros Quistis, Zell o Selphie. Al comienzo todo parece algo pero irá transformándose y dando giros argumentales muy interesantes que nos dejarán pegados a la pantalla de la consola mientras seguimos avanzando en la historia de la que tampoco queremos desvelar nada a pesar de que este año son 20 los que cumple Final Fantasy VIII desde su salida.

Final Fantasy VIII aporta una novedad que encantó a algunos jugadores y dejo decepcionados a otros y es el uso de los Guardianes de Fuerza y de la magia. Lo explicamos rápidamente: Los Guardianes de fuerza, es decir, lo que son las invocaciones, ahora se asignan a un jugador que puede asignar 1 o varias invocaciones, pero la invocación solo se le asigna a un jugador. Esto hace que se pueda insertar una cantidad de magia en cada uno de las estadísticas del jugador, ya sea resistencia, poder mágico, fuerza… Estas asignaciones se pueden hacer manualmente o podemos dejar que el juego lo haga de forma automática dando a elegir si queremos potenciar la fuerza, la vitalidad o la magia.

En cuanto a las magias, también cambia el sistema de forma radical. El poder mágico lo podemos encontrar dispersos por los escenarios o extraerlo de los enemigos pero ahora cuenta como unidades. Si absorbemos en combate 3 unidades de, por ejemplo, Piro, podemos guardarlas para otro combate en donde podremos usar 3 veces esta magia o directamente usarlas en el propio combate y quemar al enemigo. Esto es útil por ejemplo con la magia cura ya que el healer o personaje que debe curar en el grupo, extrae la magia y directamente la usa sobre uno de sus compañeros (Ojo con usar la cura con el enemigo, porque es posible y si os equivocáis,le devolvéis puntos de vida).

Si a los más puristas, esto de la cantidad de magia y sus usos según la encontremos les horrorizó, el uso de los GF (Guardianes de Fuerza) fue la guinda al pastel. Sin embargo a los amantes de este sistema creen que es lo mejor. Los GF no tienen usos limitados, podemos usarlos las veces que queramos. El sistema es este: cada personaje ataca cuando su barra de ataque se llena, si invoca a un GF esta barra descenderá en azul y este es el tiempo en el que la invocación se activará. Los GF tienen unos puntos de vida, si el enemigo nos ataca en el momento en el que la barra azul está activada, le hará daño al GF, de tal manera que el juego nos da objetos para poder reanimar a los GF caídos.

En resumen, podemos pasarnos las batallas usando solo a los GF ya que no hay límite. También van subiendo de nivel y a la vez podemos adiestrarlos con los puntos de GF que van ganando y que sirven para mejorar aspectos en donde colocar magia a nuestros gusto. Sin embargo toda esta potenciación de los GF y el poder aumentar el ataque dándole al botón correcto en el momento exacto, como pasa con los especiales de Zell y Squall, por ejemplo, no hacen que el juego sea más fácil ya que la dificultad de los rivales va en aumento según vayamos adquiriendo nivel. No nos servirá de nada levelear ya que los enemigos tendrán nuestro mismo nivel, algo que si que unánimemente gustó a todos los fans.

Entre las novedades que trae esta remasterización y que es bastante agradecida es la posibilidad de eliminar los combates aleatorios, esto es, cuando vas por el mapa mundi de camino a un lugar de pronto se corta todo y comienzas a luchar. Lo mismo pasa explorando. Esto se puede eliminar para centrarnos en que la historia no pierda ritmo y dejar la lucha solo para lo necesario dentro de la historia. También hay la opción de hacer más fáciles los combates, algo que realmente no recomendamos hacer porque, vale, quizás este Final Fantasy VIII tenía demasiado combate aleatorio, pero debe suponer un reto al fin y al cabo en los combates que juguemos y se disfrutará más el juego. Otra de las novedades, que ya se incluía en otras remasterizaciones que han pasado por chapa y pintura ha sido la opción de avanzar la velocidad del juego. Aquí tenemos un X3 que en las partes de andar y de diálogos hacen que pasen más rápido, pero en las batallas es un arma de doble filo porque si lo dejamos puesto, puede que no de tiempo a hacer todo lo que queremos y que el enemigo nos ataque más de la cuenta mientras elegimos la opción adecuada.

Gráficamente el juego ha sufrido una ligera mejora. Recordemos que tiene 20 años y que no se ha rehecho sino que se le han mejorado ciertos aspectos como los modelados de los protagonistas y la definición de sus rostros y algunos jefes además de añadir tela en algún que otro GF que en su versión original iba más destapado de la cuenta para los tiempos que corren actualmente. El juego luce bien tanto en versión de Switch de sobremesa y en modo portátil y no hemos notado ralentizaciones. Quizás el punto negativo es que las secuencias están sin tocar a como eran originalmente e incluso baja la resolución de la pantalla y deja márgenes negros a los bordes, se empequeñece la imagen cuando hay contenido de secuencia.

La BSO del juego es espectacular en cada melodía y en cada momento, tanto si estamos explorando como en las secuencias o en los momentos épicos. El doblaje es magnífico y la revisión de la traducción ha mejorado en cuanto al juego original corrigiendo algunos errores.

Celebramos 20 años de Final Fantasy VIII con su remasterización. Los jugadores de todas las plataformas están de enhorabuena porque pueden volver a descubrir Galbadia o llegar de nuevas a este mundo gracias a Koch Media. Tenemos que recomendar encarecidamente este juego de Square Enix para vuestras consolas, tanto si lo tuvisteis en la Playstation original como si nunca habéis tenido la oportunidad porque es un juego que todo el mundo debe de pasarse y ahora y al precio que está, no debe dejarse pasar esta ocasión. No os defraudará.