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Análisis Desperados III – Los comandos del Far West

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Es sorprendente que uno de los juegos españoles más icónicos de nuestra historia haya creado un género propio, Commandos: Behind Enemy Lines. Haciéndole un homenaje y basándose en su jugabilidad llega Desperados III, de los alemanes Mimimi Productions, que nos llevan a la estrategia en tiempo real en el Lejano Oeste en lo que es la tercera parte de la saga pero que supone una precuela en el guión.

La venganza es el motivo común de cinco cazarrecompensas que buscarán cobrársela a través de una gran historia en la que vamos a ir conociéndolos a cada uno de ellos y que enlaza muy bien la química entre cada personaje y nos encariñaremos de ellos rápidamente. Cada uno de los cinco personajes representa un rol distinto y tendremos que usar a todos por igual y a cada uno para superar el tipo de reto para el que está diseñado.

Tendremos desde el personaje con la fuerza bruta pasando por el francotirador e incluso uno que nos ha gustado bastante, una especie de chamana vudú que nos permitirá poseer a los enemigos, algo que innova y que es un soplo de aire fresco a un género que realmente ya se prodiga poco por este mundo de los videojuegos.

La historia principal se divide en misiones y completarlas todas nos llevará al menos más de 20 horas, ya dependiendo de la habilidad de cada uno. En cada misión tendremos que realizar unos objetivos. Cada mapa de cada escenario es una delicia y hay una gran cantidad de posibilidades que los desarrolladores nos han colocado. Desde hacer las cosas a lo bruto, cosa que no recomendamos, hasta ser más listo que los enemigos y atraerles a trampas o usar al pueblo para que nos haga pasar desapercibidos.

El escenario será vital y se nota el esfuerzo que los desarrolladores han puesto en el juego para que así sea. Y cada nivel es un reto aún mayor que el anterior y siempre va a suceder algo nuevo nuevo que nos haga tener que devanarnos el coco para poder llegar al objetivo. Hay una cantidad ingente de situaciones que se van a dar y será nuestro deber el aprovecharlas, desde dejar huellas en el suelo para que nos sigan, tirar un bolso en medio del escenario para que se interesen por él o incluso permanecer en las sombras. Lo importante es realizar todo en sigilo y que no nos detecten.

La dificultad del juego, según asciende, permite a los enemigos detectarnos más rápidamente y reaccionar. Si jugamos en fácil y nos detectan, tendremos una ocasión de ponernos a salvo y que no haya pasado nada, pero en el modo más complicado a la que nos vean sacarán el arma y empezarán a disparar. Tendremos que usar las técnicas de los personajes para usarlas a nuestro favor.

Ser sigiloso es vital, ya que si nos descubren y se pone todo en alarma, poco vamos a durar en la partida. Podremos controlar el campo de visión de los enemigos en todo momento e ir escondiéndonos en los recovecos que el escenario nos brinda, aprovechar la ocasión ideal para movernos y para derribar al enemigo, atarlo y hacerlo desaparecer para que no encuentren el cuerpo.

Ciertamente es complicado, no al principio, que el juego nos va guiando en un tutorial a la vez que se va descubriendo la historia, si no a medida que avanzamos. Por eso cada poco el juego nos recuerda que debemos guardar la partida, ya que si se desbarata la misión, comenzaremos en el último punto de guardado, sea donde sea. Así que hay que ir pasito a pasito y guardando antes de hacer una acción importante, y si la hemos realizado con éxito, guardar la partida justo después.

Además el Desperados III cuenta con una gran rejugabilidad, ya que en la primera vuelta vamos a ir a por los objetivos principales, pero una vez cogida la mecánica del juego, tendremos la opción de realizar unas nada sencillas tareas secundarias como por ejemplo que no nos descubran, no guardar la partida o incluso pasar un escenario sin hacer ningún muerto. Hay varios por nivel. Además habrá más misiones que son una versión diferente a las originales que le dan mucha vidilla para volver a rejugar.

Gráficamente podemos decir que Desperados III luce genial con grandes detalles e increíbles modelados de unos personajes que desprenden personalidad por los cuatro costados. Los escenarios no se quedan aparte, bien planteados y con muchísimas posibilidades de realizar las misiones de la manera que se nos ocurra.

La parte sonora también está a gran nivel con unas melodías puramente de Western que nos meten de lleno en una película de este género. Buenos efectos sonoros y buen doblaje al inglés que se complementa con unos subtítulos al español para que todo se entienda a la perfección.

Si erais un fanático de la saga Commandos, os aseguramos que los chicos de Mimimi Productions han hecho un homenaje que da la talla a este género. El rollo del Oeste le va que ni pintado a este Desperados III y vais a pasar horas y horas delante de la pantalla para superar el reto de cada misión y superaros a vosotros mismos. Si os gustan los juegos pausados, en donde hay que pensar cada paso ya y que todo está pendiendo de un hilo y la equivocación da al traste la misión, todo esto en tiempo real, aunque con posibilidad de pararlo y pensar qué hacer, Desperados III es imprescindible para vosotros. Entra por méritos propios en la categoría de los Tapados del Año, así que dadle una oportunidad, que no defrauda.