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La revolución industrial del siglo XIX acaba de llegar a las cocinas en este juego que cambia al ser humano por máquinas en la cocina. De eso se trata Automachef, un juego desarrollado por Hermes Interactive y que nos llega de la mano de Team17 hasta nuestra Nintendo Switch para jugarlo donde queramos y cuando queramos.

El concepto de Automachef es muy simple: Crear una cadena de montaje eficiente y que cumpla con lo que se pide. Esta cadena de montaje en realidad será la cocina de un restaurante y el objetivo será hacer recetas para los clientes que entren al local. Un completo tutorial nos enseña lo más básico, dónde colocar cada máquina, para qué sirve cada cosa… Pero eso es solo la primera misión, ya en la segunda misión queda todo en nuestras manos y sin ayuda.

Y es cuando todo queda en nosotros cuando comienza el caos. Tenemos que ir completando misión a misión y las recetas que se nos piden. Tendremos un espacio dividido en cuadrados vacío y tendremos que ir seleccionando las máquinas necesarias como dispensadores, brazos robóticos que recogen la comida y la pasan a otro lugar, máquinas cortadoras de rebanadas, parrillas… A cada máquina nueva que aparezca, el juego nos enseñará cómo se utiliza.

Bien, el objetivo es hacer una cantidad de platos pero hay otros objetivos secundarios como no malgastar ingredientes, usar una potencia mínima, no sobrepasar el presupuesto… Y aquí está la dificultad del juego porque con los automatismos que tenemos tendremos que idear sistemas eficientes y eficaces dentro de un espacio limitado que deberemos medir al milímetro para la colocación de máquinas y cintas transportadoras sin malgastar nada.

Tenemos dos modos de juego. El modo campaña tiene una duración de alrededor de 12 horas, que es lo que nos ha llevado completarlo y la dificultad va en aumento por lo que decimos, hay muchas máquinas que dividen funciones y nos sirven para ahorrarnos pasos y esto hace que el juego sea un reto continuo. En el modo contrato podremos crear nuestro propio negocio e ir comprando maquinaria nueva a partir de los encargos que vayamos aceptando.

Otro de los modos que recomendamos encarecidamente es el modo creativo ya que aquí podremos desenvolvernos a nuestro libre antojo y montar las máquinas que queramos para ensayar. Algo que también recomendamos y que os ahorrará mucho esfuerzo es la posibilidad de guardar planos. Los planos son mecanismos realizados en un mapa que se guardan y pueden ser utilizados en otro mapa. Por ejemplo un dispensador de pan de molde que lo lleve a una tostadora y que un brazo mecánico inteligente lo recoja ya tostado para depositarlo en la máquina montadora. No hace falta realizar una y otra vez este mecanismo, haciéndolo la primera vez, y que sea funcional, claro, y guardándolo, nos servirá para utilizarlo en los siguientes mapas en los que sea necesario sin estar de nuevo montando todo el mecanismo.

El control es muy sencillo una vez nos hacemos a él y no tendremos dificultades en seleccionar todas las opciones disponibles y es que si algo no lo sabemos, lo mejor es trastear con el juego porque realmente es como se aprende. Si nos falta un brazo robótico o una función está mal realizada, es experimentando como aprenderemos a solventarlo.

Gráficamente Automachef tiene unos gráficos minimalistas que hacen que se vea bien tanto en modo portátil como en modo de sobremesa sin ser un portento. A nivel sonoro ni suma ni resta, la música ambienta y los efectos sonoros están bien conseguidos. Destacar que el juego viene perfectamente traducido al español, cosa que se agradece para poder seguir el hilo y enterarnos de la función de cada máquina.

Automachef es un juego de estrategia y manejo de recursos de aspecto sencillo pero que en su interior alberga mucha mucha chicha. Sin duda ha sido un sorprendente y agradable descubrimiento porque es bastante divertido y para los amantes de la gestión supondrá un reto. Un Indie diferente de estos que traen aire fresco hasta Nintendo Switch y que para esta temporada está ideal para jugarlo en los ratos muertos porque os hará pensar y devanaros el seso.