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Estamos hablando del último estudio de la Universidad de Cambridge en materia de ciberseguridad para usuarios sobre los dispositivos móviles, que ha sido financiado en parte por la propia Google. Y sus conclusiones llaman poderosamente la atención: el 87% de la muestra de 20.400 teléfonos analizados por la Universidad están indefensos ante al menos una de 11 vulnerabilidades críticas descubiertas en los últimos meses. Se trata de fallos de seguridad que, potencialmente, podrían facilitar la extracción de información personal del teléfono o el control remoto del terminal por terceras personas.

¿Por qué ocurre esto? Los autores del estudio apuntan a los continuos retrasos de las actualizaciones del sistema operativo como la principal causa de este problema. “Estas actualizaciones son esenciales para mejorar la seguridad de los equipos”, apuntan los autores. Como media, los usuarios de Android realizan sólo 1,26 actualizaciones por año lo que no parece que la reponsabilidad deba recaer sobre los sufridos usuarios.

Según estos sabios, aunque Google reacciona rápidamente ante las amenazas, los fabricantes y operadoras pueden tardar meses en tener listos los parches para distribuir a través de la red. Así, los teléfonos Nexus, sobre los que Google tiene mayor control, tienden a ser los más seguros entre los analizados, aunque los investigadores apuntan a que en ocasiones las actualizaciones de seguridad pueden tardar semanas en llegar a ciertos modelos de Nexus. 

De igual modo, el mayor control sobre la plataforma ha permitido a iOS, la plataforma de Apple, tener más seguridad en sus terminales. La marca de Cupertino lanza actualizaciones periódicas de sus sistemas operativos y consigue que estén instalados en la mayoría de dispositivos en circulación en pocas semanas. Pero eso no significa seguridad completa:

Así,  finales de septiembre, varias aplicaciones asiáticas, entre ellas WeChat, un servicio de mensajería contenían código potencialmente malicioso en su interior… Nadie es perfecto.