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La última versión de Microsoft, Windows 10, está generando una gran polémica en las redes sociales. Después de provocar muchos problemas a los usuarios que la han descargado en sus distintos dispositivos, un grupo importante de tuiteros asegura que la descarga del último sistema operativo se aloja en el disco duro de forma automática.

Según publica el blog especializado 'The Inquirer', en los ordenadores afectados- unos 85 millones- se descarga un archivo de entre 3,5 y 6 gigas de forma invisible para el usuario.

Windows ha confirmado dicha situación y ha asegurado que afecta a aquellos usuarios que tengan activada la acción de 'update', es decir, que dispongan de las actualizaciones automáticas del sistema operativo.

Esta descarga oculta podría suponer un problema para el gigante informático, ya que los dispositivos con menos capacidad (en cuanto a disco duro) pueden reiniciarse, llegando a infringir las normas legales estipuladas en este tipo de casos.