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Borja Pahissa, el deporte como oxígeno vital

El deportista con discapacidad visual de Huelva estudia TAFAD y es una apasionado del fútbol y el mundo del motor. Su gran reto, estar en Tokio 2021 en la disciplina de judo.

El judoka onubense Borja Pahissa es una de las bazas de la selección española para estar en los próximos Juegos Paralímpicos. Deportista con discapacidad visual, Pahissa ya sabe lo que es estar en grandes competiciones internacionales, tanto Europeos como Mundiales. Compagina el deporte de élite con los estudios, ya que está cursando un grado superior en TAFAD (Técnico Superior en Animación de Actividades Físicas y Deportivas).

Admite que se hace complicado a veces, «sobre todo en la época en la que tenemos que viajar mucho, pero al final con esfuerzo y voluntad se consigue todo».

Pero más allá del judo, el andaluz es un apasionado de otros deportes, como la bici y el fútbol. «Sí, son dos deportes que me encantan», asegura en las redes sociales del Comité Paralímpico.

En el caso del balompié, y preguntado por sus colores, aparece un doble opción: «Siempre me ha gustado el Real Madrid desde pequeño, también por influencia familiar, de mi abuela y de mi padre, pero a medida que me he hecho mayor, no me digas porqué, me gusta el Betis. Así que ahora mismo, como se suele decir, ¡viva er Beti, manque pierda!».

Un loco del motor 

No obstante, la auténtica locura de Borja es el mundo del motor. Le encanta y es capaz de proporcionar información de cualquier marca y modelo del mercado. «Es verdad, tanto tiempo leyendo sobre ello, se me han quedado todos los datos en la cabeza».

«En el automovilismo, más concretamente en la Fórmula 1, mi favorito es Fernando Alonso. Recuerdo sus títulos mundiales con Renault, que los veía con mi padre, con aquel famoso adelantamiento a Schumacher. Nadie más que él podía hacer eso. Y en motos, siempre me ha gustado Dani Pedrosa, era un cirujano sobre la moto; ahora, mi favorito es Márquez, es un crack».

El ‘ciego’ que gana a la Play

En relación al buen ambiente que existe tanto en la selección española de judo como en la Residencia Blume, afirma que los primeros le toman algo el pelo por su utilización del ‘spanglish’. Reconoce que no domina el inglés, pero «me hago entender. Al final por unas cosas o por otras, yo creo que a veces porque aburro a la persona en cuestión, pero consigo lo que necesito. Así es la supervivencia (risas)».

En el caso de sus compañeros de la Blume, cuenta los piques que tienen entre ellos jugando a la Play Station: «a veces incluso les gano y les tomo el pelo, diciéndoles que cómo les puede ganar el ‘ciego’. Pero todo siempre con un buen rollo increíble».

Mirando a Tokio 

Más en serio, apunta que su apuesta es estar en Tokio, y para ello «voy a dejarme hasta la última bocanada de aire que me quede».  Y no piensa en si el aplazamiento ha podido ser beneficioso o perjudicial para él en el plano deportivo. «Yo sólo pienso en trabajar muy duro día a día, en volver al CAR de Madrid a la rutina de entrenamientos para cumplir este gran sueño».

Por delante, un año y medio de trabajo, donde Borja Pahissa y el resto de componentes de la selección española de judo paralímpico, dirigidos por Alfonso de Diego, buscarán la ansiada plaza para los Juegos.

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