miércoles, 30 septiembre 2020 5:44

Acceso a la cultura para todos

Un informe revela el aumento de usuarios con discapacidad que accede a la cultura en los organismos públicos. Ha sido editado por el Real Patronato sobre Discapacidad, del que Vidas Insuperables es Medio Colaborador, y realizado por el SIIS Centro de Documentación y Estudios de la Fundación Eguía Careaga.

El ‘Informe 2017 sobre aplicación de la Estrategia Integral Española de Cultura para todos’ revela el aumento del número de usuarios con discapacidad que han accedido a la cultura en los organismos y entidades de la Administración General del Estado en el último periodo registrado (2017), que han pasado de 285.215 personas, en 2016, a 1.794.170, en 2017.

Esta es una de las principales conclusiones que se extraen de este documento, editado por el Real Patronato sobre Discapacidad, del que Vidas Insuperables es Medio Colaborador, y realizado por el SIIS Centro de Documentación y Estudios de la Fundación Eguía Careaga, en el marco del convenio por el que gestiona el Centro Español de Documentación sobre Discapacidad (CEDD).

El trabajo pone el foco en la evolución de las actuaciones contempladas por la Estrategia Integral Española de Cultura para Todos, la iniciativa estatal cuyo objetivo es mejorar la accesibilidad de las personas con discapacidad a los espacios y actividades culturales en su calidad de usuarios, pero también en el ejercicio de la creación artística y el desarrollo de actividades como gestores culturales, entre otras cuestiones.

El documento muestra la consolidación de las actuaciones y medidas relacionadas con la accesibilidad y la inclusión de las personas con discapacidad en este ámbito. En este sentido, destacan las mejoras realizadas en el campo de la accesibilidad física y de la comunicación, en especial, aquellas realizadas por los museos y otros centros abiertos al público.

Durante el año 2017 se desarrollaron en los organismos y entidades de la Administración General del Estado un total de 6.400 actuaciones específicas de inclusión de las personas con discapacidad en la cultura, que tuvieron un coste aproximado de 2.357.328 euros.

La Agenda 2030, una prioridad 

Según el Real Patronato sobre Discapacidad, “es necesario construir sociedades inclusivas, abiertas a la diversidad, con igualdad de oportunidades para todas las personas y donde nadie quede atrás para dar cumplimiento a los Objetivos de Desarrollo Sostenible y a la Agenda 2030”, el programa internacional de desarrollo sostenible impulsado por Naciones Unidas que está adquiriendo en los últimos años una gran relevancia y que España ha asumido como prioridad.

En este contexto, el derecho de acceso a la cultura es un elemento imprescindible para el avance social, cuyo papel se tiene en cuenta en la mayoría de los objetivos planteados, así como en la Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad de Naciones Unidas y, a nivel nacional, en la Ley General de Derechos de las Personas con Discapacidad y de su Inclusión Social.

En relación al informe presentado, el Real Patronato sobre Discapacidad considera que las administraciones públicas deben tener presente que hay que continuar impulsando la participación de las personas con discapacidad en la industria cultural para que estos datos continúen mejorando año tras año.

Los retos

De los resultados obtenidos en el informe se desprende que  algunos de los objetivos estratégicos que convendría impulsar son la implementación de campañas informativas y de divulgación cultural, en formatos accesibles, para dar a conocer y fomentar la asistencia y participación de las personas con discapacidad en las ofertas culturales, así como el desarrollo de actividades específicas de I+D+i relacionadas con la accesibilidad a la cultura, que permitan innovar y mejorar en las actuaciones que faciliten la participación cultural de las personas con discapacidad.

Además, se considera que “hay que seguir trabajando para dar a conocer y fomentar la asistencia y participación de las personas con discapacidad en las actividades y espacios culturales, de forma activa y no únicamente como meros usuarios de servicios, ya que este colectivo, actualmente, continúa en una situación de especial dificultad para poder ejercer sus derechos culturales en igualdad de condiciones con el resto de los ciudadanos”.