Compartir

Para la mayoría de las personas,
hay objetos que no significan nada más que lo que representan, pero
para los pacientes de insuficiencia cardíaca (IC) simbolizan los retos y
dificultades a los que deben enfrentarse cada día, tanto ellos mismos
como su entorno.

Ese valor emocional y social ha quedado recogido en el “Museo de los objetos cotidianos”, una iniciativa singular de Novartis y Cardioalianza, que recorre los hospitales españoles sensibilizando sobre el impacto que causa esta patología.

Esta propuesta describe la
realidad con la que conviven las personas con IC, sus familiares y sus
cuidadores desde un punto de vista humano. A través de una serie de
objetos cotidianos se narran las diferentes historias que se esconden
detrás de la enfermedad, historias que, además, los visitantes pueden
escuchar a través de unas audioguías.

Según los organizadores de esta
iniciativa, la finalidad es “concienciar sobre el impacto que ocasiona
la insuficiencia cardíaca en la calidad de vida de los pacientes. Además
de dar visibilidad a las implicaciones físicas y emocionales de la IC,
la muestra tiene el objetivo de favorecer la prevención y fomentar
hábitos cardiosaludables”.

Dar visibilidad a esta enfermedad

La última estación de esta exposición ha sido el Hospital Universitario Fundación Jiménez Díaz. La doctora Ana María Pello,
cardióloga de la Unidad de Hospitalización del Servicio de Cardiología
de este centro sanitario, asegura que, “a través de esta iniciativa,
damos visibilidad a una enfermedad terriblemente prevalente y que está
en aumento debido al envejecimiento de la población. Además, nos permite
concienciar a la sociedad de las limitaciones que puede condicionar un
problema cardiovascular”.

Josefina Lloret,
responsable de Relaciones con Pacientes del área Cardiovascular y
Metabólica de Novartis – presente en 155 países del mundo-, afirma que
“nuestro compromiso con los pacientes y con la sociedad va más allá del
desarrollo de soluciones y tratamientos innovadores. Por este motivo,
ponemos en marcha proyectos como el 'Museo de los Objetos Cotidianos',
que nos permite, de la mano de la asociación de pacientes Cardioalianza,
reflejar y transmitir el impacto de la enfermedad”.

La divulgación, clave

La IC es una enfermedad crónica,
debilitante y potencialmente mortal que se produce cuando el corazón es
incapaz de bombear la sangre suficiente para satisfacer las necesidades
del organismo, provocando síntomas como la hinchazón, la falta de aire,
la fatiga o la tos. Se trata de la principal causa de hospitalización
en personas mayores de 65 años y se prevé que su incidencia aumente
debido, entre otros factores, al envejecimiento de la población.

El doctor Álvaro Aceña,
cardiólogo de la Unidad de Hospitalización del Servicio de Cardiología
del Hospital Universitario Fundación Jiménez Díaz, destaca el importante
impacto social que se asocia a la IC, y apunta que “la IC produce un
deterioro físico y una limitación funcional en un alto porcentaje de los
pacientes, lo que genera altas tasas de dependencia. Además, los
ingresos son frecuentes, suponiendo uno de los principales gastos que
afronta el sistema sanitario y ocasionando importantes molestias tanto
para los pacientes como para su entorno”.

“El manejo de la IC se sustenta
sobre unas medidas higiénico dietéticas fundamentales que implican la
alimentación y los cuidados del paciente. Si estas se cumplen
adecuadamente, el número de ingresos y el deterioro del paciente se
ralentiza. Es de gran interés concienciar a la población en la dieta
saludable y el control de los factores de riesgo cardiovascular no solo
para el tratamiento de la IC sino también para la prevención de la
aparición”, agrega Aceña.

La doctora Pello coincide en que
“la sociedad debe concienciarse que la enfermedad cardiovascular es
prevenible en un alto porcentaje o al menos existe la posibilidad de
retrasar la aparición de la sintomatología”. En este sentido, subraya la
necesidad de que los facultativos actúen desde la consulta.  “Los
médicos debemos evitar la aparición de la enfermedad y no solamente
tratar las patologías que aparecen”.